domingo, 2 de diciembre de 2018

El paseo más chico... Chacabuco forever

Hoy, la mañana después de haber conseguido la meta en la Teletón Nº 40, con la controversia típica de que si se justifica o no, de que todo es un negociado, que el estado debería hacerse cargo, y las historias lacrimógenas y conmovedoras elegidas para el megaprograma televisivo de 27 horas ininterrumpidas,  Elmer preguntó si alguien quería ir a las empanadas.
Camarón y yo nos sumamos para aliviar parcialmente el sindrome de privación, producto de 1 mes sin subirnos a la moto. El porque andaba en el viejo continente con la Marcella, y yo, por múltiples asuntos de diversa índole que me lo impidieron.
Así que peor es nada, entre pitos y flautas, son 90 Km ida y vuelta desde mi casa.
Yo fui con la Magdalena, que, de vez en cuando, va de copiloto conmigo.



En Vespucio nos tocó un poco de taco por arreglos en la calzada.


 A las 12 nos juntamos en CoChi, y poco después partimos al restorán de la señora María.
El verano ya llegó, y el calor  hizo desaparecer los pastos del invierno. Todo bien seco, con los espinos como vegetación predominante. 

A poco andar el camino está restringido a una pista por la construcción de un paso sobrenivel y los correspondientes accesos en ambos sentidos. En simple, un pequeño desastre que se mantendrá algunos meses calculo yo, hasta que la obra esté terminada. Spoiler podrá darnos información más precisa y fidedigna.



Algunos agricultores ya habrán visto premiada su paciencia, ya que después de varias temporadas de ver los parronales creciendo lentamente, ya hay algunos campos con las parras totalmente brotadas, con los racimos madurando para la vendimia en marzo.

Otras todavía deberán esperar los tiempos propios de los procesos agrícolas.
Hacía un poco de calor, a pesar de estar nuboso.




Llegamos a las empanadas, y casi no había gente. Nos atendió Judith, que compartía nuestra apreciación de la escasez de público.
Las empanadas deliciosas como siempre, y el pebre ídem.

Elmer nos contó sus peripecias en Nueva York y los Hamptons, que para los no entendidos, o al menos no asiduos al cine de Woody Allen, es el pituquerío de la zona.
Camarón y la Marcella comentaron su viaje por España, Alemania Francia e Italia.Con lo bueno y lo malo, y como la globalización y el cambio climático han hecho que el mundo no sea el mismo de hace algunas décadas.
Estuvo muy entretenido. Siempre se hace corto.
Como a las 15:30 volvimos, con la guatita llena y el corazón contento.
Camarón y Elmer sin chaqueta, por el calor.


Estuvo bueno para desempolvar aunque sea un poco las motos. 

Está pendiente un viaje a Mendoza, organizado por Mamón, que guatió hace una semana por asuntos de papeles.
Que tengamos buena semana!