Mosjøen a Trondheim El día de los ríos, y otras yerbas...
Quedarnos en el camping tuvo su recompensa, un amanecer de película, ,
que no se ve en la ciudad, con una bruma espesa combinada con la
salida del sol, bello, las laderas verdes y el lago brumoso.
Se fue despejando lentamente. Nos levantamos yo, sin pasar por el
baño, porque hacía frío y el baño no quedaba lejos pero tampoco tan
cerca, Pedro con una manito de gato, pero contentos porque no
llovería.
A las 8:30 ya estábamos yéndonos del camping a buscar una bomba para
tomar desayuno.
Después del desayuno , nada de malo para ser en una bomba (los
capuccinos de máquina son muy buenos) rumbo a Trondheim, muy luego nos
percatamos del nuevo paisaje que Noruega nos tenía preparado para
hoy, ríos y más ríos con rápidos, cascadas, bosques muy tupidos de
pinos altos verde más oscuro, a ratos parecido a Bariloche.
Gradualmente fue despejando, y subiendo la temperatura hasta más de 15
grados, casi calor. Varios tramos del camino en reparación , algunos
más señalizados, otros no tanto, pero nada que alcance a entorpecer
realmente.
Ayer en un tramo con obras mas importantes y más largo, en vez de
banderero había semáforo...
El dia despejado, casi tibio, siempre ayuda a que la jornada sea aun mas grata.
El destino es Trondheim con apuro relativo, sólo llegar antes de las
siete y media más o menos porque no tenemos hotel.
Antes de 100 km paramos en un centro comercial totalmente peculiar,
una construcción mas o menos grande, con pasto y arbustos en el techo,
y con otra casa en su interior.
Esa casa es de 1906, conservada original y convertida en café, donde
por supuesto tomamos el cafecito con dulcecitos. Ahí nos quedamos un
buen rato, con el cafecito, mirando la casa, que está decorada, con
muebles antiguos, que es donde uno se sienta a tomar el café. También
hay una tienda con miles, miles de objetos de decoración, los de
navidad daban ganas de traérselos todos. Para la compra compulsiva
andar en moto es lo mejor, simplemente no se compra.
Seguimos nuestro camino super relajados, admirando el paisaje, en este
lindo día de sol. Y así de relajados íbamos cuando sale un policia al
camino y nos hace parar… Pedro no se dio por aludido y siguió, yo sí,
paro a un costado y me devuelvo por indicación del policía a donde
estaba él, su auto,una Van, otro policía y uno sentado a la orilla
del camino con un radar para medir velocidad.
Pedro se dio cuenta de que yo había parado, y se devuelve. Era a él al
que habían parado realmente. Ocurre que de la nada la velocidad máxima
era 60 km/hr. Pedro ni siquiera vio la señal, yo la ví, alcancé a
disminuir algo, no mucho, porque además parece que vi a esta gente en
el camino, pero no atiné realmente.
Y ahí estábamos, con parte por velocidad, 81 en zona de 60… todo mal.
El policía muy muy amable le explicó a Pedro casi toda la regulación
del tránsito noruega, mientras le entregaba la boleta con la multa.
Ojitos saca su billetera para pagar pero no funciona así, tiene varios
días para pagar en una post office, cualquiera.
Obviamente que la idea es pagar lo antes posible para no remolcar el
problema mucho rato.
A mi se me pasó por la mente no pagar, total la moto no es de él, no
vamos a volver a Noruega lo más probable, a lo mejor el seguro de las
motos cubre las multas, pero no tenemos los nervios del algún
cualtaquero que seguramente hubiera roto y botado la boleta de la
multa 100 metros más allá. Por lo tanto, hay que encontrar una post
office.
Pagar multas en Noruega es fácil, pero no para extranjeros que pagan
todo con tarjeta de crédito. Hay que ir a una oficina de correo, y
pagar con efectivo (Coronas, no reciben Euros) o Visa, las Mastercard
no sirven; ahí descubrimos de que eso de que “para todo lo demás
existe Mastercard”, hay que corregirlo, “para todo lo demás excepto
los las multas de tránsito en Noruega existe Mastercard"
.
En la primera post office que encontramos, que en realidad es un
escritorio dentro de un supermercado, la Visa no funcionó entonces la
alternativa era ir a un minibank y sacar plata.
Decidimos probar en otra oficina y entramos al siguiente pueblo. Este
era mas grande, una pequeña ciudad, pero pasó lo mismo, el cabro que
nos atendió trataba de ayudar lo más que podía, pero si la Visa no
funcionaba, sólo quedaba rogar para que se pudiera sacar efectivo de
un cajero.
Partimos a pata a buscar un minibank, después de caminar varias
cuadras en la dirección contraria, hasta que lo encontramos y Pedro
pudo sacar plata.
Volvimos a pagar pero faltaban las 75 coronas de impuestos Vuelta al
banco y vuelta a pagar.
Finalmente pudimos seguir camino a Trondheim, el día seguía exquisito.
Admirable que este incidente no le haya echado a perder el ánimo a mi
partner, y las cosas se volvieron a encarrilar rápido. La reflexión al
respecto fue “esto es un viaje”
La llegada a Trondheim nos pilló totalmente desprevenidos, yo esperaba
un pueblo como todos los demás en que habíamos estado pero esta es una
tremenda ciudad, con entrada de ciudad grande , rotondas, varias
entradas y salidas, donde es fácil perderse y justo ahí no íbamos con
los intercomunicadores. Eso estresa un poco, porque si nos perdemos,
costaría harto volver a encontrarnos, sobre todo porque no tenemos
hotel reservado donde llegar.
Había que buscar hotel y paramos en cuanto pudimos después de varias
rotondas y avanzar sin rumbo.
Programamos a la española con hoteles. Elegimos el Best Western típico
de acá, que hay en todas partes, pero estaba lleno y nos recomendaron
otro a la vuelta de la esquina, el Thon, super bueno, con eso ya
había terminado otro día de moto alucinante como todos los anteriores.
Conseguimos habitaciones en el hotel Thon, el mismo que tenemos
reservado en Oslo, muy moderno, y a buen precio, para ser Noruega. Y
además tenía una free meal hasta las 20 horas, cosa que por supuesto
aprovechamos. Incluye el desayuno y estacionamiento cerrado para las
motos, ideal!
Después de la free meal y de acomdarnos, nos vamos al bar de la
esquina con depurada estética irlandesa, pero con público vikingo.
Nos tomamos unas Guinnes, muuuuy buenas, y como ya habíamos comido la
free meal, en este hotel que es está ocupado más que nada por jóvenes,
nos vamos a acostar, con el efecto somnífero de las Guinnes y el
relajo de haber llegado.
RITOQUE, DESPEDIDA DEL VERANO
Desde antes de las 10 empezaron a llegar los paseantes a Cochi, lo más sorpresivo fue ver al Rana, que iba para participar del paseo completo!!
A las 10:30 el selecto grupo compuesto por Pelao, Popeye, Camarón, Rana, Ojos, Topo y yo, enfiló hacia Quilapilún, según la ruta establecida previamente.
Sobre la marcha se sumó Spoiler.
En la Dormida, la primera parada, para una cerveza o una bebida o una empanada, con un día muy agradable, que el Topo calificó de "rico día para salir en moto", lo cual, lo dice todo.
Llegamos a a Ritoque a muy buena hora para ocupar la misma mesa que la vez anterior, ahí, en la playa misma
La comida esta vez estuvo excepcionalmente buena... el Topo encontró todo bueno, el pisco sour, la reineta a la plancha, los acompañamientos la atención, eso lo dice todo.
En la playa se celebraba un matrimonio, que continuó con un almuerzo en la carpa ad hoc instalada en el otro restorán de la playa
Compartimos la terraza con un grupo de equitadores, que después de almuerzo montaron sus caballos y se alejaron por la playa

El día precioso, la temperatura justa, todo perfecto
Pero nada dura para siempre
A la vuelta la manada de gatos se desarmó, unos partieron para Nogales y otros a Con Con pero nos reagrupamos luego, gracias a la tecnología, en la rotonda de Con Con
El día terminó en la Copec de Veneno, donde se debatieron y confrontaron modos de preparar huevos a la copa, y una detallada charla acerca de sartenes de cerámica antiadherentes a cargo de Camarón
Yo quise poner el tema de posibilidades de parabrisa para mi moto, pero no tuve eco.
Y luego, calabaza, después de un muy rico y entretenido día!!
Y el próximo finde, largo, a Malargüe!!
PP reportera
Hola amigos!!
Después de algunos meses bien ajetreados y viajados, retomo el blog de Cualtaco, que es una de mis actividades preferidas.
Y lo retomo con el más modesto de los paseos... "empanadas en Chacabuco"
Paseo que se armó hoy entre 10 y 10:30 y en el que participaron Perro, Camarón, Topo, Pelao Emilio, Myrna y yo.
A las 11:30 en la Copec de Colina, empezamos la jornada con un carabinero pidiéndole documentos y papeles de la moto a Camaron, por estar estacionado donde está prohibido. Efectivamente, hace años hay un letrero no estacionar donde siempre nos ponemos esperando a otras motos para ser más visibles.
Fue solo una advertencia, y no un parte.
Tomando un café estaban Emilio y la Myrna, que se sumaron a las empanaditas de Chacabuco
Emilio, que también había dejado su moto en el mismo sitio que Camarón, fue abordado por la autoridad, instándolo a correr el vehículo a una zona autorizada.
Llegamos sin novedad y nos instalamos en las consabidas mesitas blancas con quitasoles rojos de Coca Cola parece
Aparecieron las empanadas, el pan amasado, los costillares y las ensaladas.
Camarón que está a dieta (dice) esta vez no pidió su vino duuuuulce Cariño Botado, de fabricación local.
Ser motorista se parece a ser cirujano en que uno sabe a qué hora parte... jamás a que hora llega de vuelta a la casa.
Todos los que teníamos planes de almuerzo o después, avisamos que no nos esperaran a almorzar, que "nos vamos más ratito"
Después de comer, Emilio y la Myrna se fueron, el resto nos quedamos en la conversa varias horas más.
Como a las 4 Camarón empezó a decir (insistir) en que fuéramos a la cuesta Chacabuco, que está tan linda, pavimentada, que la vista desde arriba es magnífica, etc. etc.
El Topo nunca quiso ir realmente porque hacía mucho calor, el prefería capearlo debajo de los pimientos, en pleno estacionamiento, donde acomodamos las sillas al lado de las motos.
Como a las 5 y media partimos a la cuesta Chacabuco, y era verdad, pavimentada hasta arriba, con unos paisajes lindísimos a pesar del smog que ya se deja sentir y ver en la capital.
El Topo abortó (la subida a la cuesta ) y le perdimos el rastro
Las hipótesis fueron dos:
que se hubiera apestado y decidió volver solo
que alienígenas lo hayan abducido
Nos inclinamos por la primera
Harto auto y motos eso sí, bajando, porque en el túnel Chacabuco había un accidente y estaban desviando el tránsito.
Bajamos, y ya de vuelta en la autopista Los Libertadores, por segunda vez en el día un carabinero parando a Camarón.
Lo esperamos y nos contó que el carabinero era motorista, tenía una V Strom y no tenía con quien salir a paseos, si nosotros teníamos un grupo.
Camarón le dio su tarjeta y lo dejamos invitado a un futuro paseo.
Y seguimos camino a las casas, donde llegamos como a las 8.
Bien entretenido estuvo el Fomingo!!!!!
En la Copec, punto de reunión
Para el próximo paseo me comprometo a llevar cámara y sacar más fotos
Pancho Badía escribió:
A las 9:00 empezaron a llegar Canquetos y Cualtacos a la Coqueto para el ya tradicional paseo conjunto Cualqueto a Chimbarongo a la semana del mimbre.
Un día cálido y sin mucho tráfico invitaba a gozar de nuestras máquinas.
El conteo de ambos grupos dio como claro ganador al Canqueto con 9 máquinas.
Lo que no sabíamos es que en el punto de reunión intermedio (la bomba Cópec de San Francisco de Mostazal), se juntarían 17 Cualcacos y nos volarían la raj....
Bueno... Ya vendrá el desquite, que está planteado para Marbella cuando nosotros digamos.
Llegaron Fidel (terminator), Marcelo de Petris (Culaco), Marcelo del Río (Curita), Luchito (Larry), Hernán (Cartógrafo) con Anita, Mauro (Savory), Pedro (Gato con Botas), Fragapane (ex-Cagapane) y Pancho (Gitano).
Llegaron algunos Cualtaco madrugadores, entre ellos el Camarón, que puso cara de compungido por la escasa convocatoria de su grupúsculo... Al menos a esas hora de la madrugada.
Después de la foto de rigor, partimos por la Costanera Norte hasta la ruta 5 sur.
El grupo ordenado y respetuoso. Un lindo día nos acompañó hasta la bomba Copec de San Francisco de Mostazal, donde nos esperaba el refuerzo del Cualtaco.... Un tremendo lote que superó con creces al Canqueto. En ese momento, le propuse al Camarón que nos dejáramos de huevadas de competencias absurdas y sin sentido...
Tiene buen humor el Camarón y también falta en el control de esfínteres ya que se cagó de la risa!!..
Bueno, la verdad es que las tallan iban y venían, y quedó lanzada la revancha a Marbella.
Llegamos a Chimbarongo y estacionamos en plena plaza que estaba muy engalanada de ferias artesanales y un gran escenario que prometía una tremenda fiesta para la noche.
Con Luchito partimos de shopping para cumplir las claras instrucciones del alto mando (el mío), y llevar un par de artículos de mimbre. Como no encontré exactamente el requerimiento, mandé a fabricar de acuerdo a las medidas entregadas por mi amada esposa (que seguramente leerá este relato y me premiará de alguna forma por la manera tan cariñosa de referirme a ella).
Los Cualtaco juntaron una tremenda mesa tipo te club, para compartir las delicias que ofrecía el evento.
Con El Topo, compartimos unos habanos buenísimos!.
Un parroquiano nos advirtió que los carabineros podrían llevarnos presos o por estar fumando en recinto cerrado (estábamos bajo una carpa), aunque nuestro humo no era nada comparado con el de las parrillas!
Luego, los Cualtaco fueron a descansar en el pasto y bajo los árboles, y el Canqueto, caliente de motores y sonido HD, partió en pleno a hacer unas curvitas hacia Coya.
Muy bellos paisajes y muy buena temperatura nos acompañó toda la cuesta. Esas curvas invitan a ponerle un poco!... Que rrrrrico no?
De ahí a Santiago, previa detención en una Copec para un refrigerio.
Muy buen paseo! Con de todo!
Gracias amigos Cualtaco.
Ya nos veremos en un próximo paseo.... el del desquite!
> http://youtu.be/Bb0y4AclDNs
Pancho Badia