jueves, 23 de julio de 2026

Paseo a Petorca con los R & F en el Dia del Trabajo

 Con este paseo tenía sentimientos encontrados. Por un lado, tenía muchas ganas de salir en moto, pero por otro, el organizador era Migué, con Wiro, Pancho, el Pelao y Ricky confirmados, osea los rápidos y furiosos a los cuales es imposible (para mí) seguirles el ritmo.
Lo bueno era que Camarón iría en auto con la Sonia.
Lo otro era que no era un paseo tan corto, y con el cambio de hora, empezaba a oscurecer a las 6.
Pero bueno, fui no más.
Nos juntamos a las 10 en la Copec de Los Libertadores. La ruta sería San Felipe, Putaendo, Cabildo, Túnel La Grupa, Petorca, y más allá hasta el restorán seleccionado.

Se trataba de el Rincón Criollo, (qué nombrre más original jajajajaja) que Camarón encontró en Tiktok.
El día estaba muy nublado y frío, pero según el pronóstico hacia Putaendo estaría despejado y más templado. Por lo mismo no fui taaaan abrigada.
Cuando nos estábamos preparando para partir, el Ricky parece que le pegó accidentalmente al espejo del Pelao, y salió volando la parte como la carcasa, no el espejo mismo, creo que con el intermitente incluído.


Salimos super puntuales a las 10:30 con el día frío y mucha neblina, pero ya een Chacabuco las nubes empezaron a disiparse.
Migué se fue haciendo fotos y videos con su cámara 360º.
Nos fuimos más o menos juntos a buen ritmo con poco tráfico para ser feriado.
En el desvío a Santa Teresa el Wiro se pasó y se fue a dar una vuelta no sé por donde. 
Pero, en compensación, nosotros nos agarramos una cola eterna detrás de un funeral. Lo respetamos un poco, y después nos fuimos por la berma y evitamos bancarnos el taco interminable de autos con los dolientes.
Llegando a San Felipe el día estaba soleado y con agradables 23º.
En uno de los semáforos en San Felipe, Migué nos avisó que el Wiro se había pasado y que más adelante íbamos a parar para esperarlo. No había terminado de avisarme que íbamos a detenernos, cuando apareció el Wiro  justo al lado mío jajajajaja.
Seguimos hacia Putaendo, por suerte, sin tanto tráfico.
Después de cruzar el puente Alessandri sobre el río Aconcagua que casi no existe, un poco más adelante paramos para reagruparnos y esperar a Camarón.
En eso estábamos cuando lo vimos pasar, y seguimos camino hacia la Cuesta Los Patos y Cabildo.

En la cuesta nos encontramos con varios derrumbes, piedras en el camino, y uno, de mayor tamaño que reducía las pistas de circulación y había obligado a poner  barreras New Jersey para contener el derrumbe y proteger a los vehículos que transitaban por ahí.
Nos volvimos a encontrar en el semáforo en Cabildo, donde hay que doblar a la derecha hacia el Túnel La Grupa.
Subimos el cerro hasta el túnel disfrutando de las vistas panorámicas, desde lo alto en el camino serpenteante.
El cruce de ese túnel siempre agrega algo de emoción, por su longitud y la falta absoluta de luz, excepto los focos de las motos al ir avanzando, que además iluminan los muros irregulares de la roca viva.
A la bajada del túnel está el desvío hacia Petorca. Avanzamos por un camino muy bonito, casi sin tráfico con muy rico clima.
Pasamos por un pueblo cuyo colegio estaba de aniversario. Con ocasión de ello todo el pueblo estaba decorado con globos blancos y rosados, como para Instagram jajajajaja.
Llegamos al restorán a buena hora, antes que se llenara y pudimos estacionar las motos sin mayor dificultad.Migué me ayudó con la mía y entramos al local. 




Años atrás en un paseo de fin de semana a Petorca, al hotel de su amigo Rodrigo Barros, anduvimos por ese camino y llegamos casi hasta donde termina. Yo no me acordaba.
Bien pintoresco todo. A la entrada hay una figura de un huaso tamaño natural, como una especie de anfitrión o punto para la selfie. Camarón no cachó, creyó que era una persona y lo saludó jajajajaja. En su favor hay que decir que no había mucha luz y era fácil confundirse.


Nos instalamos en una mesa super grande donde quedamos muy cómodos.
La comida reguleque no más, una parrillada más o menos, ensaladas ahí no más pero buenos postres. Y no tan barato.


Pero la conversa y la chacota estuvieron muy buenas! Especialmente la referente a la inteligencia artificial. Migué subia fotos y le preguntaba a la IA descripciones de los personajes en la fotos, y resultó que Pancho era más juvenil, Camarón mas elegante y formal, y Camarón y la Sonia estaban en una celebración, probablemente de compromiso de matrimonio a juzgar por el entorno y la actitud jajajajaja Si la IA lo dice...


Antes de irnos Camarón le dio sobras a un perro que andaba merodeando entre las mesas a ver si le caía algo. Y le cayó... pero mucho! Al menos se bancó una buena indigestión.

El pique de vuelta era más o menos largo, considerando que el sol se ponía como a las 6 y yo quería llegar con luz. Asi que en cuanto terminamos de almorzar, como a las 15:30, con el tiempo bastante justo emprendimos el regreso. El plan sería parar en la Copec Wirito a despedirnos.
Hicimos el mismo camino de vuelta hasta Cabildo, para salir a la 5 Norte.
El problema fue que a la salida del túnel La Grupa había un accidente que involucraba a varios autos que habían chocado y con mucho más escándalo que lo que la situación ameritaba. 


Hasta había una mujer tirada en el pavimento, nunca entendí porqué, porque se veía bien, no estaba herida y estaba muy atenta a su entorno... pero le daba color a la espera a que llegara la ambulancia. El Wiro me llamaba para que fuera en mi calidad de doctora, cosa que odio.
Había mucha gente, pacos, y después paramédicos y un cuantuay (chilenismo antiguo que se refiere a un monton de cosas dificiles de clasificar)
Por suerte a nosotros nos agarró a la salida del túnel. Mucha gente quedó varada en el taco dentro del túnel.
Al final nos dejaron pasar entremedio de los autos pero era un hecho que una parte del camino sería de noche. 


Se descartó pasar al café en la Copec, asi que a cambio de eso, para no manejar sola de noche, quedamos que todos nos iríamos juntos a mi casa a tomar el café.
Estupendo.
En Cabildo echamos bencina rapidito y rajamos a Santiago.

La pasada por La Ligua, por suerte, no fue tan lenta como de costumbre.
En la 5 Norte nos fuimos harto rato a 140 o más, para avanzar lo más posible mientras hubiera luz.
Entre pitos y flautas anduvimos como media hora en la penumbra del crepúsculo y otra media hora directamente de noche.
Pero una cosa por otra: a esa hora estaba saliendo la luna y era un espectáculo precioso.
En esas circunstancias a mi me facilita mucho las cosas poderr ir detrás de alguien que vaya marcando el camino. Yo solo sigo la luz roja delante de mi.
Además el Pelao, me alumbraba el camino con su mega luz delantera. Impresionante la potencia de ese foco.
Llegamos a mi casa todos menos Camarón con la Sonia y Pancho.
Wirito se había adelantado y paso a la Copec a comprar galletas y muffins para acompañar el café. Muy buena idea!
Lo pasamos super bien! Conversando y echando la talla hasta tarde.

Nos despedimos después de un gran día, muy entretenido, y con la moraleja de siempre, que aunque haya imprevistos o dificultades, en buena compañía siempre se superan.
Hasta la próxima!






 







lunes, 20 de julio de 2026

The Boss is back! con paseo a La Serena en Semana Santa

 El 23 de Marzo el Vampi reapareció después de un largo receso y nos sorprendió con una propuesta de paseo para el fin de Semana Santa, del viernes 3 al lunes 6 de Abril, con destino La Serena y alrededores.
Me apunté al toque.
Esos días estaba con mi hijo Matías que vive en España, y que había venido de visita por 3 semanas. Y también estaba con mi hija Magdalena  que estaba esperando una visa para irse a España por un año mínimo.
Les pregunté si les tincaba ir el fin de semana a un paseo de Cualtaco y les encantó la idea.
Así las cosas, yo iría en mi moto y ellos en auto.
El único  detalle era que yo estaba sin permiso de circulación de la moto porque se me pasó hacer la revisión técnica a tiempo, y me quedaban dos días para sacar los papeles.
Con más de un percance, logré sacar la revisión técnica y el permiso de circulación justo antes de la partida.
La junta era en la Copec de Lampa a las 9 AM
Confirmamos: Los Vampis, Wirito, los Paparazzis, Ricky, Camarón con la Sonia en auto, y yo en moto con Matías y la Magdalena, alias Chika, en auto.
En la partida además nos acompañarían los R&F (Migué, Mamón, Negrito y Pancho) hasta Palo Colorado.
Fue muy emocionante volver a ver a los Vampis, especialmente a la Anto, después  de 1 año alejados, no por voluntad propia, sino por circunstancias complicadas de la vida.
También a Ricky a quien no veía hacia mucho tiempo.
La Chika se acordaba de sus tios cualtaqueros, ahora con un trato de tú a tú, en una relación más simétrica.



Partimos bien desordenados, topándonos y separándonos en el camino. La Chika llevaba su cámara 360º y fue sacando fotos y videos en el camino.

Había poco tráfico considerando que era Viernes Santo.
El día estaba muy agradable, soleado y templado.
La primera parada fue en Hijuelas. El plan original de seguir con los R&F hasta Palo Colorado no funcionó porque se desviaron por caminos interiores hasta Cabildo. Osea no los volvimos a ver.

El camino siguió bastante despejado, sin tacos en los peajes.
Anticipando que Palo Colorado podía estar colapsado, el Vampi propuso pasar a echar bencina en Pichidangui.
Así lo hicimos, llenamos los estanques y seguimos rumbo al norte.
Sorprendentemente cada vez menos tráfico. Maravilloso.

La Copec de Palo Colorado tampoco estaba llena.
Ahí paramos un rato y sacamos algunas cosas de comer que Matías y la Chika habían preparado para el camino.
El día seguía precioso, sin una nube.


La 5 Norte sigue con muchas reducciones de pistas por reparaciones en la calzada, pero sin detenciones.


El trayecto continuó muy agradable. Cada tanto había que meterle chala para alcanzar a los que se escapaban después de los peajes.


En Coquimbo, para mi sorpresa, no nos encontramos con el clásico taco infernal. Lo mismo pasó en la llegada a La Serena que estuvo muy expedita.
Con la Chika y Matías teníamos una reserva en un hotel distinto a los demás que se alojaron en el Canto del Agua, el hotel al que vamos siempre.
En todo caso, nuestro alojamiento quedaba a unos 200 metros del otro.
El estacionamiento era de ripio pero duro, asi que pude entrar con la moto a un estacionamiento muy fácil.
Después de instalarnos y cambiarnos de ropa nos juntamos en La Mia Pizza a "almorzar" como a las 4 de la tarde. La comida muy rica y  la conversa y la vibra buenísimas.

Después  de almuerzo con la Chika nos fuimos a la playa a ver la puesta de sol. Matías se fue al hotel.



Cuando volvimos estuvimos los tres jugando juegos de salón de internet (El impostor y algún otro) Nos reímos mucho!!
En la noche nos juntamos en el restorán del otro hotel a comer.
Estaba el mismo cantante de veces anteriores, que impresiona por la cantidad de canciones que se sabe, y la capacidad que tiene de cantar, sin parar, durante mucho rato.
Contamos historias, anécdotas, hicimos recuerdos, algunos más nostálgicos, Nos reímos, nos emocionamos, nos entretuvimos un montón. Hacía harto frío pero teníamos una estufa de terraza al lado y además una chimenea prendida.

Nos despedimos y nos fuimos a dormir muy contentos
En esta foto grupal que es del almuerzo, algo dijo el Wiro que motivó una carcajada general. Pero no me acuerdo qué!!


Día 2 Paseo a Cochiguaz.
Nos levantamos para ir a tomar desayuno al comedor. No había muchas persones. El desayuno básico, pero suficiente. Incluía un pastelito envasado que los niños llevaban de colación al colegio, el Chocman.
A las 10:30 nos pasaron a buscar. Wirito sacó mi moto y partimos a la Copec de la 5 Norte con Francisco de Aguirre.


 Una vez que llenamos todos los estanques seguimos hacia la salida de La Serena, con dirección al Valle del Elqui.
Para mi estaba perfecto ir a Cochiguaz ya que en Noviembre del año pasado, con Ojitos hicimos la otra ruta posible en el Valle del Elqui, hasta Pisco Elqui
El Vampi en teoría lideraba el grupo pero íbamos medio desordenados en medio del tráfico de la ciudad. 

En un semáforo solo el Vampi pasó y los demás quedamos varados con la luz roja, pero lo alcanzamos a pillar para intentar seguir juntos hasta el camino de 1 pista por lado que se adentra en el mítico valle, famoso por sus cielos nocturnos privilegiados para las observaciones astronómicas y por los múltiples fenómenos OVNI reportados en la zona. 
Esta era la 3ª vez que andaba por ese camino en 4 meses!


Estaba nublado y fresco, asi que el abrigo se justificaba, al menos en ese tramo.
A la altura de El Molle y de Polla Alta (nombre que a Matías le causó mucha gracia, después de 25 años viviendo en España, donde polla significa una cosa muuuuy distinta jajajajaja) se despejó totalmente y empezó a subir la temperatura.


El valle ya nos estaba regalando esas imágenes inolvidables de paisajes espectaculares. 
Especialmente con ese cielo increíblemente  azul como telón de fondo para los cerros ocre con las manchas verdes de los parronales creciendo entre las piedras con riego tecnificado. Una especie de milagro.



Entramos a Vicuña por el puente de una pista con Ceda el paso (no se porqué, no era necesario desviarse del camino), cruzamos la ciudad y retomamos la Ruta Internacional Gabriela Mistral, o D 41

Unos pocos Km. más adelante paramos al frente de una especie de strip center rural. 
Wirito necesitaba comprar algo. Los demás aprovechamos de desabrigarnos, porque el calor se hacía sentir.





WIRITO Y SUS COMPRAS

Retomamos el camino hacia Paihuano, el pueblo del Roswell chileno y la historia del OVNI que chocó contra el cerro en 1998.

Pocos Km más adelante llegamos a Montegrande donde hicimos una parada para estirar las piernas, ir al baño y darle un vistazo a la plaza, la iglesia y los puestos artesanales.
Estaba super lleno, casi sin espacio en el estacionamiento. Como pudimos dejamos las motos y mientras los otros visitaban el lugar, aproveché de ir al baño a sacarme la primera capa de ropa térmica.
El Vampi, fiel a la tradición sacó mi moto del estacionamiento.



Muy pocos Km más adelante nos desviamos en el camino a Cochiguaz y nos encontramos con el primer obstáculo.
Había un pequeño riachuelo pero el acceso al puente (un puente enano de madera) estaba cerrado y había que hacer un rodeo por un camino de tierra. Era dificil saber si yo podría pasar por ahí. Wirito fue a mirar y volvio en una moto con el Vampi para llevar mi moto al asfalto. Yo me fui en el auto. Nada mejor que el trabajo en equipo! Mil gracias a ellos!


Superado el incidente seguimos camino por una ruta angosta pero preciosa. Con sus buenas curvas y pendientes que le agrgaban emoción y dificultad al manejo.

Yo ya iba con un poco de hambre expectante a dónde nos llevaría el Vampi... porque la verdad no se veía ningún desarrollo turitico, léase un restoran, ni siquiera cuando llegamos Cochiguaz.

Cochiguaz es básicamente un caserío adyacente al camino entre dos curvas pronunciadas, de 90º.
Pocos minutos después llegamos a destino, al final del camino de pavimento, vi como empezaban a doblar por una entrada de tierra a un estacionamiento que ya estaba a tope. Ahí pensé que el medio pique tenía que valer la pena porque se veía un lugar amplio y concurrido.
Yo dejé mi moto estacionada afuera en el camino, igual que el auto.
Wirito ayudó al Vampi para que no se cayera, mientras Ricky maniobraba  corrigiendo la posición de la moto para entrar al estacionamiento, por un camino de tierra en subida y además con pendiente hacia la izquierda. 
En eso estaba cuando una camioneta se le metió por la izquierda, Ricky tuvo que parar, con el manubrio que ya estaba un poco  girado para enfrentar  la subida, se quedó sin apoyo y se fue al suelo.
Varios corrieron a ayudarlo, levantaron la moto, revisaron los daños de la moto y del Ricky y no se veía nada crítico.

Pero no fue tan inocuo según supimos después. Al caer el Ricky pateó la moto para que no le cayera encima y se pegó fuerte en el tobillo, que le siguió doliendo los días siguientes a pesar de los antiinflamatorios.
Y también se trizó dos costillas pero aguantó estoicamente.
Yo seguía pensando que estábamos en un restorán, pero no!
Era un Centro de Meditación , que se llama Estupa de la Iluminación. El monumento budista más grande de Chile. Dudo que sea frecuente que se llene de motos jajajaja.
Ahí solo había alimento para el espíritu. 

Había una especie de anfitrión, como un Jesus con túnica  blanca que explicaba a los visitantes como hacer el recorrido.

Con el Wiro y el Ricky nos quedamos en la única sombra que había, debajo de un arbolito, esperando a los demás que habían ido al punto mismo de la energía el esoterismo y la iluminación. El Centro proporcionaba paraguas para protegerse del sol.
Para mala suerte de Wirito no se podía fumar (preguntamos... nos miraron con cara de ¿en serio? que acompañó el "No")




Cuando los iluminados volvieron emprendimos el camino de vuelta a buscar donde almorzar. Ya eran pasadas las 2 PM.



En Cochiguaz no había nada así que seguimos a Vicuña.

En el tramo de tierra el Vampi cruzó la moto al otro lado y yo me fui en el auto, a pesar de que se podía ir caminando por el cauce de lo que había sido un río, pero que ahora estaba seco, ya que era muy corto, mucho menos que el desvío de tierra.


Llegamos a Vicuña pasadas las 3 PM. Estacionamos las motos en la plaza, justo al frente del Halley donde almorzamos. Super bueno y bien atendido. Siempre salva.



La vuelta a La Serena fue con el sol en contra. En el camino paré a decirle a la Chika y Matías que pusieran el Waze y me llevaran porque me enredo en la entrada después del aeropuerto.
Llegamos todos bien.
Matías entró la moto hasta casi el final del estacionamiento y estaba chocho jajajajajaja. Y yo también.
Ya en La Serena nos enteramos de que Camarón y la Sonia habían llegado.
Hicimos un poco de hora para ir a comer al mismo restoran de la noche anterior.
Allá nos juntamos todos y la revolvimos por veinte!
Qué manera de reirnos con todas las leseras que se hablan.
La noche anterior les había comentado a la Chica y Matías que el Domingo hubiera sido mejor ir a Punta de Choros en vez de Andacollo. 
En parte porque en el viaje con Ojitos tuvimos que saltarlo, a pesar de ser parte del plan original, y porque Andacollo en Domingo de Resurreeccion podía estar medibo colapsado.
Y que me dicen! Terminando la comida el Vampi avisa que se cambió el destino del paseo del Domingo para Punta de Choros! La telepatía funciona.





Punta de Choros 

Wiro y Paparazzi tenían que volver a Santiago.
Entiendo que salieron temprano pero no juntos
A las 13  llegó un whatsapp del Wiro avisando que ya había llegado a Santiago .. sin comentarios.
En cambio, Paparazzi con la Margarita se comieron un taco de 40 Km por la berma, desde Papudo al sur.😩


Pasaron 30 años desde la última vez que estuve allá, cuando era solo una playa, una caleta enana, con 2 botes que  cruzaban visitantes a Isla Dama, y prácticamente nadie más aparte de nosotros. 
Para llegar, había que conocer bien qué  huella  seguir y desinflar los neumáticos para el tramo de arena.
Solo llegaban camionetas con la posibilidad de conectar la tracción en las 4 ruedas con una palanca especial para eso.
Así que la expectativa era muy alta en el sentido de ver cómo ha cambiado.
Lo Vampis, Camarón y nosotros nos juntamos en nuestro hotel para ir a Punta de Choros.
Matías sacó mi moto desde el fondo del estacionamiento hasta la calle, justo cuando los otros venían llegando. El chocho de manejarla aunque fueran 50 metros.
Estaba nublado pero con agradable temperatura.
Partimos a las 10:30 en punto por la Ruta 5 hacia el norte. Luego del enredo vial a la salida de La Serena debido a la detención de las obras de ensanche de la autopista por el hallazgo de un aparente asentamiento prehistórico en la zona (tenía que ser justo ahí!!) paramos en la Copec a echar bencina.



La cuesta Porotitos un agrado hasta la bahía La Higuera. Las vistas de la bahía a la bajada de la cuesta son espectaculares!
Luego seguimos hacia la Cuesta Buenos Aires con un tramo con mucha neblina, densa, poca visibilidad y llovizna que mojaba el casco.
Poco más adelante se despejó, y el sol calentaba el ambiente y seguimos así hasta el desvío para salir al camino hacia Punta de Choros, perfectamente señalizado.


El camino precioso, con el sol que nos acompañó hasta el borde costero, donde se volvió a nublar pero por suerte no estaba helado.

Llegamos al pueblo de Los Choros (nunca he sabido si se llama así por los mariscos, o por las características de sus habitantes masculinos).
Es muy chiquitito. En Wikipedia se considera poblado o caserío con 87 familias y 272 habitantes que se dedican al cultivo de los olivos y a la pesca artesanal.
Caserío y todo, tienen 2 museos.
Tenían una actividad por la celebración de Domingo de Resurrección, con globos adornando la calle y búsqueda de huevitos de chocolate en la plaza. Osea, fiesta para los choros mas chicos.
Seguimos hasta la caleta Punta de Choros, cuando el camino termina en un estacionamiento.
El Vampi me estacionó mi moto porque había mucha arena.

Está muy distinto a lo que yo recordaba. La playa super chica, un camping con cabañas turísticas ocupando lo que era la playa, más allá unos domos, y un restorán super grande ahí mismo, al lado de la playa y el mar.




Camarón con la Sonia y Ricky se quedaron conversando en el auto, con vista al mar

Los demás salimos a recorrer. Estaba nublado pero luminoso. Nos entretuvimos haciendo patitos en el mar con las piedras planas que encontrábamos y recogiendo conchitas. en las rocas.






Volvimos al auto donde estaban la Sonia Camarón y Ricky, esperándonos cómodamente.

Entramos a almorzar al restorán gigante y casi vacío. En verano debe llenarse y harán la ganancia del año.

Nos atendió María y Camarón no perdía oportunidad de decirle a voz en cuello, Mariiiiia!!  pam-pam, imitando a don Francisco décadas atrás en su programa de los sábados.
Yo pedí jaiva con mayonesa y me trajeron la porción de carne de jaiva desmenuzada mas grande que he visto en mi vida, más 4 patas.

La comida bien buena, los pescados super frescos, (era que no) y la conversa muy amena y entretenida. 
Matías y la Chica menos habituados a esta situación lo disfrutaron a concho!


El camino de vuelta estuvo muy expedito, sin taco, ni siquiera en la esquina con la Av. Francisco de Aguirre.
Matías entró la moto y después fuimos a caminar a la playa a esperar la puesta de sol. La tarde estaba muy agradable sin frío y sin viento.
Nos topamos con una especie de Tiny Desk montado en la arena, donde un grupo tocaba música brasileña y la gente miraba, cantaba y algunos bailaban.

Seguimos por la playa hasta El Faro, sacando fotos muy bonitas. 



Nos cruzamos con lo más freak que he visto últimamente. Una mujer joven con cara rara, me pareció asiática pero no sé, porque puede haber sido maquillaje, llevando un coche, dentro del cual en vez de ir una guagua iba un conejo!!! Pobre animal!!
Vimos la puesta de sol y nos fuimos al restorán a tomar algo para hacer hora antes de juntarnos a comer con los otros.


Al poco rato llegaron los compañeros de viaje y nos ubicamos en una mesa del mismo restorán.
Al final de la comida, después de habernos reído recordando anécdotas Ricky hizo como si se hubiera atorado con la comida y después del susto nos dimos cuenta de que era un truco de magia.Empezó a sacarse de la boca una tira como de papel interminable jajajajaja.



Después hizo unos trucos con los naipes, a la Anto le adivinó la carta. El mejor fue la carta de la afinidad, con naipes cortados en diagonal que la Anto y el Vampi eligieron  "al azar" y resulto que cada uno tenia la mitad que le faltaba al otro. Genial!! Seco el Ricky y eso que estaba con el tobillo lesionado y más de alguna costilla machucada. Se pasó!!

Nos despedimos de los Vampis que al otro día salían a primera hora y de Camarón y la Sonia que se quedaban un día más.
Un gran gran día en el que me saqué el antojo de ir a Punta de Choros en la mejor compañía.



Día 4  Regreso a Santiago

Los Vampis salieron muy temprano de vuelta a Santiago. 
Con Ricky nos juntamos a las 10 con el plan del echar bencina en la Copec a la salida de Coquimbo y, dependiendo de la hora, pasar a Huentelauquén a comer empanadas.
La construcción de la obra vial en la autopista en el sector de La Herradura, enllentece un poco la pasada por ahí por la restricción de pistas.
Pero no fue el caso. Dentro de todo, avanzamos a buen ritmo.
Paramos en la Copec a echar bencina y seguimos camino.
El día estaba bien agradable y nos vinimos en caravana, ordenaditos.
Al final no pasamos a Huentelauquén porque era muy temprano y yo no tenía nada de hambre. 
Asumí que a los demás les pasaba lo mismo pero me equivoqué.
Matías   se había medido con el desayuno porque íbamos a ir a las empanadas, así que vio muy frustrada su expectativa 😔
Paramos en Palo Colorado a echar bencina y a comer un hotdog.

La despedida fue en la Copec Llay Llay, con sentimientos encontrados.Felices pornel tremendo paseo y el tremendo grupo, y la pena de la despedida.

Matías y la Chica estaban impresionados de la buena onda y la unión del grupo y muy contentos de que su mamá tuviera tan buenos amigos.
Asi que gracias a todos por la buena onda y tantos buenos momentos.
Grande Cualtaco!!
Y hasta la próxima.!!