sábado, 23 de mayo de 2026

Voy y vuelvo: De Santiago a Arica ida y vuelta en moto. Capitulo Quince: Copiapó a La Serena

 Este día planificamos la salida para después de las 9:30-10 para saltarnos el taco de día laboral en Copiapó.
Nos juntamos a tomar desayuno sin apuro, en el salón de los desayunos en bandeja y mesón de casino de universidad.
Hecho esto, empezamos a cargar las motos... bueno, al menos yo; porque amarrar el escuálido bolso de Ojitos no califica en realidad como cargar la moto jajajajaja.

Estábamos en eso, en el estacionamiento, cuando apareció un grupo de turistas, o lo que yo creí que eran turistas. 6 o 7 tipos jóvenes, y de mediana edad, muy bulliciosos, hablando un idioma muy extraño. En mi mente me aventuré a adivinar que podían ser croatas o bosnios o por ahí).
Salieron a dejar sus bolsos y maletas al lado de donde estaban las motos, ya que sus habitaciones aún no estaban listas.
Demás está decir que todos miraban con cierta curiosidad a la abuela motera preparándose para partir... jajajajajaja. Solo uno me saludó.
Después la recepcionista nos contó que eran de Macedonia, que trabajaban en una minera y que habían estado en el hotel antes. Ahí cuadró todo, el lote, puros hombres, las pintas y los bototos.
Ya estábamos listos para partir. El día estaba nublado y fresco asi que yo por lo menos, me abrigué un poco.

Sacamos las motos y después de un par de recovecos con taco por la ciudad y zonas con reparaciones de las calles, ya estábamos en la Ruta 5.



A la altura de las salidas a Candelaria y Tierra Amarilla nos encontramos con un desvío por arreglos en el camino. 10 Km de desvío pero semi pavimentado, mucho mejor que el que nos comimos en la Ruta 1 camino a Tocopilla.


Superado este tramo, el camino estuvo muy bueno. Sin viento, poco tráfico y doble pista. El desierto hermoso como siempre, aún con el cielo gris.


La temperatura bajó hasta 14º, asi que paramos a que Ojitos se abrigara.
Seguimos con una llovizna que mojaba la mica del casco.

El paisaje ya estaba cambiando, con más vegetación.
Como a las 12:30 llegamos a Vallenar a echar bencina. La Copec estaba llena y como habíamos entrado contra el tránsito estaba muy difícil ponerse a la cola.

Asi que nos fuimos a la Aramco, pensando que parece que Chile no se cae a pedazos.

Ojitos quería su café, y como en la Aramco no hay café-café (osea de grano) cruzamos a la Copec.
Mientras el tomaba su café aproveché de ir al baño.

Seguimos a La Serena, ya estábamos a tiro de cañón. Seguía bastante nublado y no parecía que fuera a despejar.
Sin embargo, un poco más al sur de Huasco, donde esta la escultura Alicanto (cuya historia y significado están en otra publicacion, en el viaje a Huasco), no había ni una nube y se empezó a sentir más calorcito. De hecho la temperatura subió hasta 27º
Había pensado parar ahí para sacar una foto, pero el lugar ya estaba tomado por dos camioneros que habían parado a comer algo.

En el peaje Cachiyuyo Ojitos aprovechó para desabrigarse. Yo preferí no hacerlo, porque, si bien se sentía el calor, la llegada a La Serena siempre es más fresca, y prefiero mil veces pasar calor que pasar frío. 


La cuesta Pajonales exquisita como siempre. En dirección Norte-Sur es solo de bajada.
Como escalones para llegar a nivel del mar.


Pasamos por el parque eólico Punta Colorada, que con sus 18 aerogeneradores genera 20 MW que se incorporan al sistema interconectado.
Luego la cuesta Buenos Aires, con la típicas nubes asentadas en los cerros en el horizonte. Al ver esa escena, se sabe que ya estamos al lado de La Serena, a una hora de nuestro destino.




Paramos a poner el Waze y seguimos, esta vez con un poco más de viento.
Entramos con el taco en la 5 Norte al acercarse a la Avenida Francisco de Aguirre.
Giramos a la izquierda en la mentada avenida con dirección a nuestro hotel, el Francisco de Aguirre.
Como tuvimos que hacer ajustes de fechas y de reservas en la mitad del viaje por el chasco en Mejillones,  no se pudo cambiar la fecha en el alojamiento original, que era el Canto del Agua, en la Avenida del Mar, donde nos hemos quedado montones de veces.
Y tuve que buscar otra alternativa. Y esa fue el Francisco de Aguirre, el hotel pituco de La Serena en los 70, situado en el casco histórico de La Serena. Para mi sorpresa el acceso es bastante fácil, queda muy cerca de la plaza, y está muy bien mantenido. Sigue teniendo un cierto aire señorial.

Llegamos al hotel por la entrada principal en Cordovez, estacionamos las motos y fuimos a la recepción. Todo ok, nos indicaron como llegar al estacionamiento.
Volvimos a las motos a dar 3/4 de vuelta a la manzana para llegar al portón del estacionamiento. Yo para variar desorientada no caché donde estaba el acceso y cuando me di cuenta, iba con un auto atrás muy cerca, y muy pegada a la cuneta y al querer subir hacia la entrada, quedé trancada, sin pie de apoyo y sin poder bajar la pata ni echarme para atrás, osea, varada. Por suerte Ojitos advirtió que algo ocurría y salió. Con alguien que justo iba  pasando por ahí y un empleado del hotel que también salió me ayudaron y pude entrar la moto. No podía llegar sin escándalo jajajajajaja.
Un empleado del hotel nos ayudó con el equipaje y trajo un carrito para llevar las cosas y nos condujo hasta las habitaciones.
Todas las dependencias del hotel son a escala de hotel antiguo. El lobby, los salones, el comedor, todo enorme. Y las habitaciones también. La mía tenía chimenea!


Nos cambiamos ropa y nos juntamos abajo para salir a recorrer.
El equipo completo de Deportes La Serena junto al cuerpo técnico estaban alojados en el hotel. Tenían un partido con Colo Colo según supimos. Todos uniformados, con el mismo corte de pelo, cabritos jóvenes, mas parecían un viaje de estudios con alumnos bien portados.
Nos fuimos a la Avenida del Mar en un Uber que venía llegando, trayendo a uno de los jugadores con su mamá.
Almorzamos en la Mia Pizza y volvimos como a las 19.30 caminando al hotel.

En la Avenida Francisco de Aguirre había un "boulevard" Boulevard El Faro... mega penca, como una feria en período de fondas.

Pasamos por la plaza, donde había varios grupos con mini orquestas y bailarines ensayando para el Festival de Oruro. 
Y también una cola como de 3 cuadras de lolerío para entrar al Teatro Centenario a ver a Easykid, un cantante chileno de música urbana, conocido en su casa... y en La Serena
Osea todo pasando en La Serena!




Volvimos al hotel a dormir. Para mi era la última noche de viaje.
Para Ojitos la penúltima ya que tenía que llegar a Castro.




jueves, 21 de mayo de 2026

Voy y vuelvo: De Santiago a Arica ida y vuelta en moto. Capitulo Catorce: Dia libre en Copiapó .

 En el plan original habíamos considerado dejar uno o dos días en Copiapó para ir al Salar de Pedernales, ya que en las fotos se ve espectacular. Está a 150 Km de Copiapó. 

Hasta ahí, todo bien pero lo descartamos por la altura (3400 msn) por el camino, que es menos que una huella y no está señalizado. De hecho pensamos arrendar un jeep para ir, pero sin guía es fácil perderse y no hay señal. Barajamos ir en un tour, pero costaba 150 lucas por persona siempre que hubiera al menos 4 pasajeros. Y en esa época no se ofrecía el servicio.
También habíamos barajado ir a conocer el tranque Lautaro, a 85 Km de Copiapó, pero no fuimos de puro vagos. Quizá ya se notaba el cansancio acumulado de 18 días de viaje y muchos Km en el cuerpo.
Nos dimos el permiso de levantarnos más tarde, para tomar desayuno a las 9:30. esayuno que se sirve en una bandeja, a lo largo de un mesón, con una señora que te va ofreciendo lo que hay a la vista.

Distintos tipos de pan, yogur, cereales, mantequilla, mermelada, queso, jamón huevos revueltos y fruta.



Estaba bien bueno y la señora que lo sirve es muy amable 

Después del desayuno íbamos a salir a turistear por la ciudad.

Yo iba con mi cámara colgada al cuello y la encargada del hotel me dijo que mejor no la llevara porque ya no era como antes, y que había mucha delincuencia que venía de Santiago y se aprovechaban de la ingenuidad de los provincianos.

Pedimos un Uber para ir al nuevo Museo Regional de Atacama que era uno de los highlights de la estadía en Copiapó. Habia visto fotos y reportajes de lo innovador del edificio y el valor de su contenido. 

En el trayecto el conductor nos reafirmó  que ha llegado la delincuencia y que hay sitios que es mejor no ir, como por ejemplo donde está el Lider. Años atrás en otro viaje a la 3ª Región nos sacamos fotos arriba de un camión del mencionado supermercado.

El chofer del Uber no sabía exactamente donde quedaba el museo y nos llevó al antiguo museo de Copiapó. Nos bajamos tratando de dar con lo que habíamos ido a ver. Primero quisimos entrar a algo que podía ser pero en realidad era una dependencia municipal, nada que ver con el museo.



Según  las coordenadas podía ser un edificio cruzando a calle. Al frente estaba el antiguo museo, cerrado, y cerca un espacio en construcción, con paneles de madera tapando la vista hacia adentro.

Tratamos de colarnos, entramos un poco y nos encontramos con unas personas con cascos y chalecos rojos que nos dijeron que ese era el museo pero que no se había nauguraddo aún. Queeeeeeé!!!!!! En todos los videos y noticias que vi antes de partir se daba a entender que ya estaba abierto. Qué rabia!!



Nuevo museo antes de ser inaugurado

La fecha de inauguración  fue el 30 de Enero de 2026 y estábamos a ... de Noviembre.

Seguimos caminando por la plaza, que en realidad es el bandejón central de la Alameda Manuel Antonio Matta,  pensando en ir al Museo de Mineralogía y Minería y también estaba cerrado.

Sin embargo pudimos apreciar que es un paseo peatonal, bien bonito, con diseños de cerámica en el piso, y harto pasto. 




Así que nos fuimos a tomar un café en el café de siempre, el típico en una esquina al frente de la plaza, la real plaza, El Café Split de origen Croata.


El trazado de la plaza de armas o Plaza Arturo Prat, es el típico, cuadrado, con una fuente de mármol al centro,, con la iglesia en un lado,  reparticiones públicas en otro, bancos en el otro y negocios varios entremedio, incluyendo los cafés.



En el camino pasamos por el restorán Legado al que fuimos antes más de alguna vez.

Recorrimos la plaza con toda calma, entramos a  la  iglesia que celebraba el mes de María.






Había una feria y un espacio para un show de musica en vivo LO rasca. Pero eso no quita que sin la feria y los cantantes/bailarines, es un espacio muy bonito, con su Fontana de la Minería y con los pimientos más grandes que he visto en mi vida.Los plantaron en 1880 y se aclimataron bien al terreno con escasez de agua y se consideran patrimonio cultural.

La comunidad los cuida y defiende activamente de iniciativas modernizadoras de la ciudad.





Nos fuimos a almorzar al Legado y después al hotel a descansar

Ojitos se fue al comedor a tomar agüita de manzanilla porque se sentía deshidratado por exceso de sal en el almuerzo.

Yo aproveché de ordenar mi bolso y en el orden me di cuenta que había dejado la tarjeta de débito en el cajero en la Copec de Chañaral 

Después nos repartimos el bidón de bencina que yo había paseado por todo el norte, desde Pozo Almonte. 

Ocupamos esa bencina para llegar a Vallenar ya que no hay bombas en el camino al sur y no quisimos entrar a la ciudad a buscar una bencinera.

Más tarde salimos al Bahia Grill en Uber y volvimos caminando. Estuvo muy agradable

Y a acostarnos para seguir al otro día a La Serena.