El guionista había decidido que este viaje iba a ser muy distinto al que estaba escrito en el papel.
De partida, ya habíamos recortado un día en Arica y decidido sacrificado subir a Chungará, para revivir la experiencia de 2014 cuando subimos 15 motos, (ver la publicación de Septiembre de 2014).
Pero eliminar Mejillones porque el Hostal no mantuvo su ofrecimiento de estacionamiento para las motos era demasiado! Era uno de los lugares más esperados!
Me dio mucha rabia, por no poder ir a Mejillones y por tener que reprogramar los alojamientos, cosa que en el Norte no es para nada fácil.
Pero bueno, como dice mi partner, "esas cosas pasan en los viajes, y esto es un viaje"
El tramo hasta Iquique era corto, 310 Km pero con tres cuestas, y sin saber si nos tocaría viento o no.
Tomamos desayuno, cargamos las motos, cruzamos un par de palabras con unos argentinos que estaban en el hotel y partimos.
Lo bueno fue que como era Domingo, no había demasiado tráfico en la mañana cuando salimos de Arica.
El dia estaba despejado, las nubes del borde costero ya habían disipado.
Pasamos a echar bencina, y llenamos mi bidón siendo totalmente innecesario.
Siempre pasa que cuando tienes un susto, en este caso haber quedado sin combustible en Quillagua, por haber olvidado llevar la reserva en el bidón, empiezas a hacer lo que había que haber hecho antes para evitarlo. Y que hacerlo después no tiene ningún sentido... bueno, eso fue llenar el bidón con bencina "por si acaso".
El camino estuvo super agradable, buena temperatura, casi sin viento.
Yo lo hice más lento que lo normal, porque sabía que era la última vez que manejaría moto por esos caminos y no quería perderme detalle. Quería mirar cada los cerros, el paisaje, los colores, las curvas, el cielo, sentir el aire.
La bajada de Camarones estuvo maravillosa. En una detención por arreglos en el camino pude sacar mejores fotos de la Quebrada Camarones y su majestuosidad.
El poblado a la bajada de la cuesta, yendo hacia el sur se llama Cuya. Antes hay un puente que cruza de un lado a otro la última parte de la quebrada.
Llegamos al control del SAG, que está en el plano a la salida del puente.
Ahora si había que detenerse y hacer el trámite de rigor, que consiste en la revisión del equipaje para no transportar los productos prohibidos por ley.
Por suerte los funcionarios nos creyeron y no tuvimos que abrir los bolsos. Solo las maletas de la moto.
Sin que haya sido intencional, paramos en el mismo restorán donde paramos la ida. El de los chacareros buenísimos.
Ahora, con más información me fijé que a la entrada tienen dos figuras de momias Chinchorro. Y que se llama Caleta de Camarones.
Después que nos habíamos instalado, me di cuenta de que era el mismo de la ida reconocí por la figura del Depredador en la terraza, como parte de la decoración jajajajaja.
Y esta vez, lo elegimos porque tenían café de máquina y pasteles.
Ojitos ya había investigado, y sabía que había café de grano y unos pasteles con muy buena pinta. Eran las 11 AM la hora perfecta del ritual cafetero.
Nos pedimos los cafés y un pastel para cada uno.
Los pasteles eran profiteroles, espectaculares! deliciosos!! Como la mejor pastelería De Santiago. La masa perfecta, suave, aireada y la crema pastelera deliciosa, con el dulzor preciso y la textura insuperable!!
Seguimos camino al sur.
Las cuestas ni se notaron, excepto por un pelotudo en un camión, que en una cuesta a toda velocidad detrás de nosotros, trataba de adelantar. Finalmente adelantó en una curva y lo perdimos.
Ya estábamos en la recta infinita que atraviesa el desierto, fracturando la planicie sin límites.
En el camino hay un letrero que indica la ruta a Iquique, obvio, y la salida a algo que se llama Poder de Compra. He pasado mucho rato tratando de averiguar qué ·%&$"# es y no hay nada en la web.
Pero, con todo lo que leí, parece que son unidades operativas estratégicas de Enami, situadas en diferentes partes de las regiones mineras, que tienen por objeto comprar la producción a Pymes, contando algunas con infraestructura para su procesamiento, como fundición propia, o planta de chancado propia, que es el caso del Poder de Compra Arica.
Proporciona una red de compras que permite la sostenibilidad de la minería artesanal.
Por lo que leí también el PC Arica no está siendo rentable y parece que lo van a cerrar.
Resuelta la duda, sigamos con el viaje a Iquique.
Volvimos a pasar por la Pampa del Tamarugal.
El camino a Iquique desde la 5 Norte es una autopista de doble pista, estupenda.
Esta comuna registra una de las tasas de homicidios más altas de Chile, y gran parte de los delitos son perpetrados por bandas del crimen organizado, como el Tren de Aragua y Los Shottas, que operan principalmente en zonas de toma. Por suerte de están tomando medidas, aumentando la televigilancia con cámaras, y operativos policiales masivos, con la captura de clanes familiares completos.
A pesar de ser Domingo había mucho tráfico, en la autopista y en la ciudad.
La bajada a Iquique es sensacional. La diferencia de altura entre Alto Hospicio e Iquique es de 600 m. Es una bajada empinada con unas vistas impresionantes del Océano Pacífico.
Atravesamos toda la ciudad por una calle paralela a la Costanera o Ruta 1, hasta que por una perpendicular buenos llevó hasta el borde costero, y de ahí al hotel que estaba lejos del centro y al lado del mar.
El NH Costa, con estacionamiento al lado de la entrada, sin mayor dificultad y con carrito para llevar el equipaje. Perfecto!!
Nos registramos, nos cambiamos ropa y fuimos a almorzar en la terraza, con vista al mar y una agradable brisa. Fue un acierto, la comida estaba deliciosa. Y Diego, el chico que nos atendía, super amable.
Después Ojitos se fue a su pieza y yo me puse traje de baño y me fui a la piscina.
Solo éramos yo y otro huésped, español parecía por el acento. Se metió a la piscina, dio un par de vueltas y volvió a su reposera, y estuvo todo el rato hablando por teléfono cosas que parecían de negocios o trabajo. Así que era como estar sola, relajada, tomando sol.
Miraba en el cielo como volaban muy sincronizados y elegantes unos pájaros negros que no recordaba haber visto antes. Después Ojitos me dijo que eran zopilotes, que en Chile se les dice jotes, y que provienen del sur de Estados Unidos y Mexico, pero que han ido migrando al sur y ya se los encuentra en Castro. Esta presentes en todo Sudamérica
Cuando me dio calor me metí al agua y estaba exquisita. Estuve ahí mucho rato disfrutando de la piscina y del entorno.
Más tarde me fui a vestir y con Ojitos bajamos a tomar un café con un pastelito, en la misma terraza donde habíamos almorzado.
En eso llegaron los argentinos que estaban en Arica, y se sentaron muy cerca de nosotros. Eran dos parejas recorriendo Bolivia y Perú creo, y ya iban de vuelta a Argentina. Las mujeres eran amigas del colegio y ya tenían nietos.
Ellos nos metieron conversa.. que de cuando andábamos en moto etc etc, y estuvimos mucho rato con ellos compartiendo anécdotas de viajes, las cosas que conversa la gente cuando no se conoce.
Así terminó el día.
En el hotel gestionaron que la noche extra fuera en la misma habitación aunque fueran dos reservas distintas. La chica de la recepción super atenta y eficiente.
Dentro de todo, si por no ir a Mejillones teníamos que quedarnos en ese hotel, no era tan terrible.

