domingo, 8 de febrero de 2026

Voy y vuelvo: De Santiago a Arica ida y vuelta en moto. Capitulo Doce : Iquique a Antofagasta. Encuentro con Migué y decepción con dos lugares emblemáticos

 Nos esperaban 415 Km por una ruta costera espectacular.
Queríamos entrar a Mejillones para estar aunque fuera un rato, ya que no pudimos quedarnos, y también pasar al hito del Trópico de Capricornio y a La Portada a sacar fotos.
Ojitos había conseguido por Booking un departamento en Antofagasta para pasar la noche, ya que no había disponibilidad en los hoteles.
La idea era estar saliendo entre 8 y 8:30.
Así que nos levantamos bien temprano, para cargar las motos, tomar desayuno y partir.
Estacionamos las motos al frente de la recepción para que fuera más fácil llevar el equipaje.
Anduvimos bien en los tiempos, y fuimos a tomar desayuno, exquisito y contundente.
Estábamos cargando las motos y en eso llega un Whatsapp de Migué diciendo que acaba de aterrizar en Iquique y que a qué hora vamos a salir para ver si alcanza a saludarnos.
Yo le dije que casi íbamos saliendo, así que nos cruzaríamos en el camino.
Pero igual nos atrasamos, Migué venía en camino, así que le mandé la ubicación y se fue al hotel a saludarnos.
Fue muy buena esta junta inesperada! Tan lejos de Santiago!! 





Fue posible por el cambio de planes, ya que se suponía que ese día a esa hora estaríamos en Mejillones.
Sacamos la foto de rigor, y le pedí a Migué que me sacara la moto jajajajaja!! No podíamos saltarnos el ritual.
Nos despedimos y partimos hacia el sur, con el plan de parar en Tocopilla a echar bencina.
Como la ruta de Antofagasta a Arica la habíamos hecho por la Ruta 5, elegimos devolvernos  por la Ruta 1, un camino costero precioso lleno de vistas espectaculares. Pasamos por la Base Aérea Los Cóndores, en el borde costero, a unos 25 km de Iquique, y colindante con el Aeropuerto Internacional Diego Aracena.


No tenía idea que este era un aeropuerto internacional, pero tiene todo el sentido del mundo, por el intenso comercio y otros intercambios, con el norte argentino, Bolivia y Perú.
En la base aérea esta la I Brigada Aérea de la Fach, que desde 2000 más o menos es el centro de entrenamiento táctico para pilotos de combate, y la encargada de la defensa aérea de la zona norte.
Las vistas en esa ruta son alucinantes, el camino infinito con los cerros y sus colores, las dunas, el desierto llegando a ese mar tan azul, tan vasto, tan impresionante.
Cada tanto se ven unas caletas perdidas, super lindas.




Pero no pocas de esas caletas se han convertido en tomas devenidas en barrios precarios, super feos, una pena.


En alguna parte del camino los dos vimos un letrero grande, anunciando arreglos en la Ruta 1, y sugiriendo tomar la Ruta 5 para seguir hacia el sur.
Para nosotros no era opción, ya que una parte releveante del viaje era hacer la ruta costera. Y seguimos no más. Los dos pensamos que no podía ser tanto y no le dimos mayor importancia.
No tardamos en llegar al desvío hacia un camino que alternaba entre tierra dura y pavimento roto. Con subidas y bajadas, alguna curva, tramos más resbalosos por piedras sueltas, mucho polvo en suspensión y bastante tráfico; autos camiones y buses. Fue eterno.
Al principio me costó un poco, pero me acostumbré rápido al baile de la moto, y si me iba parada en los pedalines mejoraba bastante.
Yo calculé al ojo que debían haber sido 10 Km. 
Bien malo mi ojo... buscando información me encontré con que son 23 Km jajajajaja. Osea mirándolo así parece que ne se me hizo tan largo.
Al llegar a la aduana El Loa el pavimento estaba horrible, super malo.
Estacionamos e hicimos el papeleo, que en realidad, no es nada. Es entregar el papel que nos entregaron días antes en la aduana de Quillagua. Ojitos había estado a punto de botar el papel junto con otros recibos de distintas cosas jajajajaja. Por suerte no lo hizo!
Le preguntamos al funcionario hasta donde eran los arreglos y el desvío pero no sabía.
Por suerte terminaban ahí, en la aduana.

Seguimos hacia Tocopilla y el camino estaba mucho mucho mejor, parejo y sin baches.
No recordaba que antes de Tocopilla esta el Túnel Pedro Galleguillos, de 750 m. muy bien demarcado, e iluminado con luces LED, alimentadas con energía solar.

Esa parte del camino estaba como lo recordaba, con los cerros y las dunas llegando al mar. Bello.
La idea era parar en la Shell que está a la pasada. Es la mejor para echar bencina y comer algo en una terracita que tienen habilitada, bien agradable.
Cuando llegamos estaba un puro despelote por un camión tratando de salir marcha atrás, un taxi y otro auto tratando de meterse por el lado, Ojitos medio atrapado mientras se resolvía el caos. Hasta que  pudimos llegar hasta el surtidor de combustible y llenar los estanques.
(yo todavía andaba con el bidón lleno desde Pozo Almonte camino a Arica)

Nos compramos un tentempié y nos fuimos a la terraza. Comimos con toda calma, a la sombrita, nos relajamos después de los 23 Km de tierra.
La vista era hacia la rotonda que organiza el cruce de la Ruta 1 y otras calles.


Cuando terminamos nuestro almuerzo, fuimos a la plaza que homenajea al ídolo Alexis Sánchez, ícono de la "generación dorada" que se refiere a esa anomalía histórica en la que se juntan muchos jugadores de fútbol muy talentosos,  que integrando la selección nacional ganan muchos campeonatos, fabricando el espejismo de que Chile es una potencia futbolística. Cosa que no es y no será.
Cruzamos a la plaza y sacamos montones de fotos de la estatua del deportista (que como corresponde fue vandalizada en su minuto, porque nunca falta el weón resentido o solo imbécil que encuentra placer en rayar o romper cosas que llaman la atención, y posteriormente restaurada)






Ya era hora de seguir en ruta hacia Antofagasta.
El camino sigue siendo muy bonito, pero mucho más transitado, con mucho tráfico, especialmente de camiones.
Ya no es el camino solitario en el que se veía  uno que otro camión a lo lejos.
Habíamos pensado entrar a Mejillones al menos para darnos un par de vueltas, sacar un par de fotos, ver como es, quizá tomar un helado o un café y seguir.
Pero cuando nos empezamos a aproximar al cruce para entrar al  pueblo, en la pista y la berma había una fila doble de camiones aljibe en su mayoría con combustible, que estaban parados, y otra fila de camiones avanzando lentamente por el camino hacia Mejillones.
Decenas de camiones entrando y saliendo del balneario.
Se comprenderá  que descartamos entrar. No tenía ningún sentido ir a meterse al taco de camiones  y seguimos hacia Antofagasta.
Yo pensaba "de la que nos libramos"    
Me imaginaba metidos en eso que más  que balneario parecía   puerto terrestre de carga. Como Los Andes.




Osea, la dificultad para encontrar alojamiento ahí era real. La industria minera ha copado toda la oferta hotelera de la zona.
Nuestro siguiente punto de interés era el Hito del Trópico de Capricornio.
No obstante que lo llevábamos en el Waze y estaba señalizado, no era tan claro por donde había que entrar por una especie de trébol, para cruzar a la autopista al frente, en dirección al Norte. 
Paramos en la berma para estudiar bien el asunto. Lo que se veía desde donde estábamos era bien distinto a lo que había visto en internet.
Se veía descuidado, la pintura desteñida, en medio de un tierral (en las fotos se ve una especie de rotondita de lo más bonita).

Así que le sacamos la foto testimonial y seguimos al tercer hito del dia: la Portada de Antofagasta. Eso era seguro. No podía defraudar.
Y si pudo.
El área para la visita del mirador está restringida. 
Hay que estacionar las motos en un estacionamiento de tierra, y más lejos que lo que era la otra vez que vinimos.
Y solo se puede mirar de lejos, porque el mirador propiamente tal, donde se hacía la selfie está cerrado al público.
Además lo encontramos medio ruinosos, como descuidado, los metales oxidados, y La Portada más chica. Se dice que se está desintegrando y que va a llegar el día que se desplome.

Nos estábamos  yendo cuando apareció uno de los de la Corfo y nos empezó hablar de lo difícil que es mantener del lugar en las mejores condiciones para las visitas. Que han tenido que limitar el acceso por el comportamiento de los visitantes, que deterioran la infraestructura, o se ponen en riesgo al no respetar las medidas de seguridad.
También se explayó en la las características de la fauna local, especialmente las aves,  como ciertas cosas afectan su supervivencia.
Como teníamos acordada una hora para llegar al alojamiento, estábamos medio apurados asi que nos despedimos y seguimos a la ciudad.
El acceso fue muy fácil y expedito hasta el condominio donde estaba el departamento.

De ahi para adelante fue todo un enredo, para que nos dejaran entrar porque nadie sabía que teníamos un departamento arrendado, ni qué departamento era.
Nos dejaron entrar y nos paramos para ver si aparecía alguien con la llave que nos llevara al Depto.
Para no obstruir el paso, nos fuimos al estacionamiento de superficie y nos retaron porque ese estacionamiento era privado... no había nadie y estábamos sentados en las motos!!
Nos llevaron a un estacionamiento super lejos, y no había carro para llevar el equipaje.
Finalmente llegó el marido del la dueña parece con un niño a entregarnos el departamento.
Además alguien reclamó porque la moto sobresalía de la linea que demarcaba el hueco del estacionamiento. No era así pero igual Ojitos la corrió un poco.
Sacamos los bolsos y por fin nos instalamos.
Con todo el lio del estacionamiento y después tener que correr la moto, Ojitos dejó la llave puesta con la luz y el ventilador andando.
Obviamente que la batería se descargó. Cuando se dio cuenta de la situación bajó a ver la moto y no partía.
Subimos los partidores para dejarlos cargando, por si se necesitaban al otro día, si es que la batería no se había recuperado.
Nos cambiamos de ropa y nos fuimos caminando a un restorán que nos tincó en internet.
El problema fue que el restorán no existía y ten su lugar había un condominio altísimo jajajajaja todo mal.

Increíble la cantidad de edificios nuevos que se han construido en Antofagasta, por ejemplo el que estamos nosotros que tiene 22 pisos y por lo menos 4 departamentos por piso.

3 ascensores que funcionan espectacularmente bien Super rápido, nunca me topé con nadie.

La decisión fue tomar un Uber para ir a otro lugar.

Por recomendación del conductor terminamos en un mall que es  nuevo.

Bien bueno el restorán, y nos atendió un cabro super simpático, rápido, y profesional para hacer su pega. Que a primera vista no daba esa impresión porque era muy muy joven.






Pedimos un Uber para volver al Depto. Ojitos seguía chocho con esto de pedir un taxi por el teléfono y que sea tan barato.

El día terminó bien. Habíamos comido rico, lo habíamos pasado super bien y teníamos donde dormir... para continuar viaje al día siguiente.





jueves, 5 de febrero de 2026

Voy y vuelvo: De Santiago a Arica ida y vuelta en moto. Capitulo Once : Dia sin moto. Redescubrienddo Iquique.

 En Iquique habíamos estado en 2019, a la vuelta de Uyuni, y nos quedamos dos noches. Lo pasamos super bien!! Recorrimos el centro, caminamos por la playa, fuimos a la Esmeralda, fuimos a Humberstone, comimos rico, aprovechamos un happy hour y un mozo buena onda en el Hotel Terrado. Osea los mejores recuerdos!!
Pero después vino la pandemia por el Covid, y después la crisis migratoria por la diáspora venezolana que rebasó la frontera y copó ciudades como Iquique.
Asi que estaba por verse si la ciudad seguía siendo tan agradable y entretenida como yo la recordaba.
Iquique iba a ser un destino de paso, de una noche, para seguir a Mejillones. Pero como nos anularon la reserva de Mejillones, tuvimos que agregar una noche en Iquique, y cambiar la segunda noche en Mejillones para Antofagasta.
A las 9 bajamos a tomar desayuno. Super mega bueno!! Mejor que el del NH de Antofagasta. Una variedad increíble de todo tipo de cosas, dulces y saladas. Hasta tortilla de papas, verduras salteadas, comida sin gluten,  y pasta de tomate fresco rallado con ajo que estaba deliciosa. Panes de todas clases, en fin, lejos el mejor desayuno junto con el de Ollagüe jajajajaja.


Cuando terminamos pedimos un Uber y nos fuimos al centro de Iquique. (Ojitos seguía chocho con esto de pedir un auto en la aplicación, y que el auto llegue, y que además se vea el recorrido)
Llegamos a la Plaza Prat, justo a la hora en que estaba terminando un funeral en el Teatro Municipal. Después supimos que despedían y homenajeaban con aplausos y agitando pañuelos blancos a alguien que había sido director del Teatro Municipal muy querido por la comunidad.


La Plaza Prat es la plaza principal de la ciudad, que se constituye como una zona patrimonial, con varios edificios catalogados como monumentos históricos. Entre ellos se cuentan el Teatro Municipal, el edificio de la Sociedad Protectora de de Empleados de Tarapacá, la Torre del Reloj construida en 1877,y junto con el Casino Español y el Club Croata, son una de  las representaciones urbanas más representativas del período salitrero.
Es un punto de encuentro con jardines, palmeras, una fuente de agua y un busto de Arturo Prat, para turistas y residentes.


Esperamos que partiera la comitiva y entramos al foyer del teatro, con la expectativa de visitarlo. Pero no se podía. Estaba cerrado y había que agenda una visita.

Estábamos sacando unas fotos del teatro y de la plaza, y Ojitos me dice que va a ir a la otra esquina a sacarle una foto al Centro Croata. 
Yo me quede esperándolo pero no volvió nunca. Así que me fui para el Centro Croata, y tampoco lo encontré.
Entré al Casino Español, miré por todas partes y alguien se dio cuenta que andaba entre perdida y buscando a alguien, y me preguntó.
Le expliqué y me dijo que estaba sentado afuera, en la terraza. Para que más!!
Ahí estaba el perla esperando que le trajeran churros con chocolate y un café jajajaja.
El Centro español es ESPECTACULAR. Un pedacito de Andalucía en Iquique. Precioso. Igual que las casas y palacios estilo mudéjar que se ven en Granada y en Córdoba, con sus arcos, el dorado, y los mosaicos de cerámica con diseños característicos.
Fue fundado en 1890, por un grupo de españoles residentes, y se llamaría "La Estudiantina  Española". 
Ese nombre solo duró 2 años. En 1892 al presidente de la asociación, Manuel Chinchilla, no le pareció, hizo una reforma a  los estatutos y lo bautizó como Casino Español, que es el nombre que conserva hasta ahora.



Bueno, Ojitos se comió sus churros con chocolate y nos fuimos a recorrer un poco.

Fuimos a la Esmeralda que estaba cerrada pero su historia es muy buena!
En 2004 la Minera Collahuasi, interesada en hacer un aporte de relevancia para el Bicentenario (2010) en la ciudad de Iquique, realizó una encuesta entre sus trabajadores para determinar cuál sería mejor opción para materializar un proyecto que resultara emblemático para la comunidad.
Se esperaba que esta contribución quedara plasmada en una obra que permaneciera en la ciudad y en la vida cotidiana de los iquiqueños y que representara el espíritu de la región.
Así nace la idea de construir una reproducción a escala real de la Esmeralda que involucró a la Armada de Chile, al Gobierno Regional, y la Municipalidad de Iquique.
Fue finalmente construida en los Astilleros Marco Chilena, e inaugurada en 2011.
Bien por Minera Collahuasi!!

El buque está anclado en la bahía de Iquique, desde donde se ven además cargueros de gran calado. El puerto de Iquique es de los más importantes por el comercio con Asia, la carga que recibe desde Bolivia y el norte de Argentina, y la Zofri.

Nos volvimos caminando por la costanera de la playa Cavancha.
Al comienzo de la playa estaban unos niños en lo que parecía un paseo de curso. Todos con poleras iguales y dos o tres adultos a cargo de la actividad. Algunos jugaban en las rocas, otros miraban con atención lo que uno de los profesores les explicaba.
Otro mundo ir a la playa en la hora de deporte o de Consejo de Curso.


Caminamos por Cavancha hasta donde se termina la playa, disfrutando del día soleado y fijándonos en los variados espacios que hay a lo largo de la playa: miradores, skatepark, escuela de surf, fuente de agua, cancha de volleyball de playa, anfiteatro con escenario para espectáculos.



GOBERNACION MARITIMA







En todo el trayecto, además se ven, entremedio de los edificios,  los cerros descomunales y hermosos, recortados contra el cielo azul. Que cosa más linda!!


Como el restorán del hotel era tan bueno, decidimos almorzar nuevamente en la terraza mirando el mar.
Pedimos un Uber y nos fuimos al hotel.
Qué cosa más agradable esa terraza!! Y la comida 10 puntos!
Estábamos almorzando cuando llegó un perro viejo, grande, rubio, con cara de bueno.
Andaba medio perdido y había llegado al hotel, donde la gente le dio comida y agua.
Circulaba por el borde de la piscina, pero se notaba algo raro, como desorientado, y trataba de tomar agua de la piscina.
Ojitos se alarmó y dijo "se va a caer" Dicho y hecho. El perro figuraba en la piscina, y como era grande y de pelo largo, le costó llegar al borde y no podía salir solo porque no le daban las fuerzas para levantarse y subir el escalón.
Ojitos acudió al rescate cual Guardian de la Bahía y lo ayudó a salir del agua. Podría haberse ahogado de no ser por él.


Después de almuerzo me fui a la piscina y esta vez estuve sola. El agua estaba deliciosa. Al rato llegó Ojitos a tomar un poco de sol en la reposera.
Cuando nos íbamos yendo, a cambiarnos de ropa nos encontramos con una de las parejas argentinas y por supuesto nos quedamos conversando de mil y una cosa, de la política de los gobiernos, de como se corrompen, de lo que ha pasado en Argentina ... el era ganadero y ella profesora. Los otros que son consumistas leninistas se habían ido a la Zofri.
Ya iban de vuelta a Argentina y les sugerimos que hicieran una parada en San Pedro de Atacama, para hacer las excursiones clásicas a las lagunas altiplánicas, a los geysers  del Tatio, al Valle de la luna.
Y que cruzaran por Jama.
Les regalé la botella de oxígeno que llevaba, ya que no íbamos a hacer ningún paseo a mas de 2500 m.
Preferimos llenar los estanques ese dia en la tarde. El hotel en que estábamos está más al sur de una estación de servicio Aramco. Y esa es la última! 
No quedaba otra que devolverse. 
Fuimos a echar bencina y cuando volvimos estaba anocheciendo.
En el estacionamiento me encontré con los argentinos que venían chochos con sus compras. Felices!
Mas tarde volvimos a la terraza a tomarnos un trago y terminar el día.
Sacamos la cuenta que quedaban 5 día de viaje y ya llevábamos 15!
Se habían pasado volando.