domingo, 29 de septiembre de 2013

De Barcelona a Cadaqués






A las 9 me despedí de Matías y bajé a cargar la moto. Ahí nos encontramos con Ojitos, Migué, Camarón di Caprio que ya estaban en lo mismo. Sacamos las motos y terminamos de reunirnos en la vereda del
hotel.

Discutiendo la estrategia para arrear a la manada de gatos

Unico: lleva maleta con ruedas!! en la moto!!





La moto del Vampiro y el Titanic de Camarón Di Caprio

Popeye y Ojitos

Jordi, de la patrulla juvenil

Luiggi, Cristián, Rondamón


Habíamos decidido buscar algún sitio en el camino con vista al mar para desayunar, ya que nos iríamos por el camino costero. Ese camino lo hice montón de veces con Matías otras veces que fui a verlo a Barcelona, asi que era una ruta muy conocida para mí, pero super distinto hacerlo en moto con la manada de gatos!

La salida de Barcelona no fue fácil , y eso que era domingo, con poco tráfico, porque el GPS nos tiró por Badalona, en lugar de salir al camino costero. No estuvo mal y pudimos conocer Badalona, que inspira una canción de Serrat.









El temor a perderse obró el milagro de que anduviéramos ordenaditos, cada uno manteniendo su posición y preocupándose de tener al siguiente a la vista. Camarón en el Titanic cerraba la  columna de 10 motos, grupo nada despreciable y bien complejo de administrar.
La expectativa de tomar desayuno mirando el mar nunca se cumplió y terminamos en un Mc Donald cuando el hambre pudo más. El día estaba nuboso pero templado, ideal para motear.

Después del desayuno, que para algunos fue un café y un croissant y para otros una big mac o parecida y una bebida, seguimos nuestro camino con cuestas suaves, curvas y vistas preciosas del  borde costero desde la altura, en miradores ad hoc.

 Aprovechamos la parada para hacer unas fotos y curarle la mano a Popeye que se había hecho una herida. Eso ya justificaba haber llevado set de primeros auxilios. Pudimos ver también una variedad de motoristas haciendo gala de sus destrezas para tomar las curvas frente al mirador.







Seguimos nuestro camino que nunca dejó de ser alucinante, pasamos por Lloret del Mar que está realmente bonito, y pude sacar fotos y videos con la go pro. Las ganas de almorzar nos pillaron en San Feliu de Guixols, y paramos en un restorán muy bueno, donde nos aguantaron que éramos 11, que  hacíamos mucho desorden y necesitábamos cuentas separadas.
Yo comí fideuá, un obligado cada vez que voy a Barcelona. Durante el almuerzo nos colgamos del internet de Migué para mandar fotos y whatsapp y videos a los que nos acompañaban en Chile.






Después de almuerzo seguimos nuestro camino, siempre lindo, con bosques de pinos de esos de tronco largo pelado y follaje redondo y tupido; rutas de montaña con miradores que invitan a hacer un alto y admirar la belleza de los paisajes. En varios paramos a sacar fotos.





El Titanic


La prueba de fuego del orden de la manada de gatos fue cuando llegamos a una rotonda donde se veía un letrero anunciando una pista de go kart…y Migué no se resistió,(es una talla antigua de cuando él estaba en Chile y fueron a correr a una pista de go kart y  Camarón les funó la carrera porque se dedicó a chocarlos), no tomó ninguna salida y nos hizo dar dos vueltas completas a la rotonda, todos ordenaditos en filita, como niñitos buenos. Yo me mataba de la risa.
Llegamos Cadaqués, el pueblo de Dalí que es simplemente bello, único, un pueblo costero, construído en el cerro, de casas blancas y calles empedradas, con harta pendiente, y una calle tipo costanera, hermosa!

Todas las calles se conectan, osea, por cualquiera se llega donde uno quiere ir, no hay calles sin salida y no hay semáforos. La playa preciosa. Nos acomodamos en el hotel, y salimos a recorrer caminando, lo cual no
le hizo mucha gracia a Camarón pero tuvo que aperrar no más.


El "Casino" de Camarón



Al llegar al plano, al lado del mar, está un edificio grande que dice Casino, que le han dicho a Camarón que para allá partió a jugar unos euritos y a esperar cómodamente sentado a los paseantes.
Pero no le resultó porque eso de Casino se refería a algo tipo club social, no casino de juegos jajajaja!!

Recorrimos todo el casco antiguo por la costanera y calles construidas con piedra laja y piedritas chicas con creativos diseños, muy empinadas que hacen sufrir y sudar a Di Caprio.
 Se hizo de noche y las luces y el mar, y los callejones iluminados con faroles,  es algo realmente lindo y sorprendente.





 Terminamos el día en un bar en la playa, donde tomamos unas cervezas, después nos fuimos a buscar un restorán donde come, nos quedamos en el local de unas italianas parece, (al menos la comida era italiana), que desocuparon la mesa en que estaban para armarnos la mega mesa para 11 .
Comimos riiiico,  y nos devolvimos al hotel super contentos.

Este día fue el record del promedio más lento de velocidad que tengo memoria con Cualtaco, 10 horas para hacer 270 km. Migué no podía creer que no nos hubiéramos perdido,  que mantuviéramos el orden y que llegáramos todos bien. Es que andar de a 10 no es fácil.

El orden era: Migué, Pinpon, Vampiro, Ojitos, Cristián, Ronda, Luiggi, Jordi, Popeye y Camarón con la Paty.
Mañana habrá que madrugar porque la tirada hasta Andorra es mas larga, antes pasamos a Carcassonne, y ya por los Pirineos, osea pura cuesta y curvas.

Cualtaco en los Pirineos con Migué

Llegada a Barcelona

Fueron meses de planificación, reuniones, ver las rutas, reservar
hoteles, hasta que llegó el dia de embarcarse en este nuevo viaje, por
un destino obligado para los moteros y envidiado por muchos, los
Pirineos.
En la casa de Rondamón, repasando la ruta

El día antes habían partido Camarón, Ojitos, Vampiro Luiggi y la Paty,
yo viajé con la delegación de Calera de Tango, Rondamón, Jordi, Popeye
y Cristián.

Todos nos fuimos con los trajes de moto puestos, y los cascos en la mano. Cualquier cosa puede perderse en el viaje, menos eso, el pasaporte y la Mastercard

El vuelo hasta Buenos Aires estuvo bien, en Ezeiza el desastre, atraso
de más de una hora, los cual nos dejaba sin tiempo de llegar a
Barcelona a recoger las motos. Nos entregamos no más a que el caos se
organizara solo.

Llegamos con el atraso previsto, pero que los otros no tenían porqué saber, así que estaban histéricos entreteniendo al tipo de IMT Bikes, que tenía que entregarnos las motos. En cuanto pude llamé a Migué para decirle en qué estábamos, y a Matias mi hijo para asegurarme que estuviera esperándonos. El también llevaba una hora y media en el aeropuerto, a la espera de los viajeros.
La foto la sacó Popeye

Ya en El Prat, con Matías



Por fin partimos al local de las motos,pero le dieron mal la dirección
para el GPS y cuando  no dimos cuenta del error, volvimos a llamar
para que siguieran esperándonos.
Cuento corto, dos horas de atraso para recoger las motos... el tipo no
quería mas guerra.

Matías siguió con el equipaje de todos y nosotros en las motos en
filita, ordenaditos como nunca, para no perdernos,  hacia el hotel,
cerca de la Barceloneta.

Migué, que de ahí para adelante sería el líder de la manada,
estableció que me quería siempre detrás de él, porque que se perdieran
los otros, no importaba, pero que se perdiera la Pinpon, eso si que
no, asi  que nos numeramos, para mantener el orden, y yo siempre fui
detrás de el.
Costó, pero llegamos después de cruzar Barcelona de lado a lado.
El primer incidente ocurrió al llevar las motos al estacionamiento del
hotel, que era subterráneo, con la entrada bien empinada y con una
puerta eléctrica que bajaba y subía.
Camarón que para este viaje podría llamarse Di Caprio, porque andaba
en una moto que parecia el Titanic, calculó mal, se fue por la parte
más empinada sin poder doblar bien, tuvo que parar, y el portón empezó
a bajar y lo atrapó. Podría haber sido peor si no hubiera sido por
Migué, que cual Superman sujetó el portón para que no siguiera bajando
y ayudó a Di Caprio a salir del lío.
 A mi por supuesto que Migué me bajó la moto.
 

Luego nos registramos, nos duchamos, nos instalamos y bajamos a la
terraza del hotel a tomar una cerveza, ¡que buena estaba!
Adivinarán que el clima y la temperatura  permitían estar en polera al aire libre.

En la terraza del hotel



Migué, el líder de la manada, Guaripola en lo sucesivo


Esa noche Matías alojó conmigo, aprovechamos de vernos unas pocas
horas y ponernos al día en persona de la vida de cada uno. Luego nos
fuimos a comer a otra terraza igual de agradable, donde empezamos a
deleitarnos con la gastronomía española.

Con Matias nos pedimos una lubina a la sal, plato típico de cataluña
una delicia. No todo la conocían, y Cristián que parece que “se
confundió”  (la cerveza tal vez, la emoción?), la rebautizó como Ludobina, jajajaja nos reímos mucho y
pensamos decirle Ludobino a él.
Nos fuimos a acostar felices de con toda le emoción y la ilusión de

esta aventura que está recién comenzando.

domingo, 1 de septiembre de 2013

EL PASEO DEL CAMARON

Por lejos el paseo más desordenado del año! 
Como tenía que ser no más...

 El punto de reunión terminó siendo Cochi, para salir a las 11. 
Normalmente es un buen punto para echar bencina. Esta vez estaba cerrada descargando el combustible y ese fue el inicio del caos.

 En el cafecito (con torta Pompadour que le llevé a Camarón para que no llorara, y al Topo y Ojitos para que la probaran) decidimos que la bencina sería en TilTil.
 Pero al partir las bombas ya estaban funcionando, y el Topo y Fredy Kruger decidieron cargar ahí. Yo que estaba mucho más pendiente de instalar la go-pro en el tapabarro de la moto, dejé la bencina paa después 
Entonces el grupo ya se dividió en Camarón, los Patos, y Brutus que partieron, el Wiro con la Leo que iban en auto, y Ojitos y yo que esperamos a los de la bencina. 
En la salida a Quilapilún, estaban los adelantados esperándonos, pero yo nunca vi el letrero y seguí feliz de la vida, y rápidamente me di cuenta de que nadie venía conmigo. Estaba por llamar a Brutus para coordinarnos y aparece Camarón para recalcular la ruta como los GPS, entrar por Cerro Colorado, y encontrarnos con todos en el cruce del camino a Tiltil.
 Yo paré a la bencina en el camino y volvimos a separarnos, ahí me esperaron Ojitos y Kruger que sabían de mis planes. En la subida a la Dormida pude sacar fotos, no quedaron tan mal para ser primera vez.
Primer ensayo con la Go Pro




Los que no pararon conmigo en la bencinera,  lo hicieron en Entrecerros, con empanada, bebida y amena charla.
 Paramos sin bajarnos, Camarón los apuró, lo cual dio lo mismo, y seguimos para que nos alcanzaran, junto a Kruger. Paramos en la entrada a Olmué, nos volvimos a reunir y seguimos. Aproveché de pasarle la cámara normal a la Geisha para que sacara fotos al camino
Ahí ya había un anticipo del 18 con montones de volantines multicolores.



 

Llegaron!! Vamos,vamos!!

Como ya era mediodía había mucho tráfico, y la filita ordenada duró poco. Ojitos y yo nos quedamos atrás lo cual era grave porque ninguno sabía la ruta, y aunque la supiéramos, igual no perdemos...
 Camarón se dio cuenta y nos esperó en una salida que jamás hubiéramos tomado si el no se queda para indicarnos. 
Fotos de la Geisha









Por fin seguimos juntos y llegamos Ritoque. También llegaron Veneno con su hijo Benjamín, y la Natasha y después Spoiler con la Javiera y sus perritas, que venían de Maitencillo 
Entonces éramos: Camarón, (tratando de arrear la manada, en su calidad de dueño del paseo )los Patos, (el Pato estuvo todo el almuerzo en reuniones de trabajo por teléfono, no sé si almorzó), Brutus y la Geisha, (que sacó fotos en el camino... gracias!!) Spoiler y la Javi, la Leo con el Wiro, el Topo, Kruger, Ojitos y yo.



 


Muchos parece, la capacidad de gestión del restorán se vio superada, y los platos se demoraron muuuuucho. Tanto que Camarón amablemente devolvió su plato, porque cuando se lo trajeron ya todos habíamos terminado. Mejor, porque está a dieta preparándose para España. 

Con el desorden de hoy quedamos bien asustados de no perdernos en los Pirineos. 
La vuelta fue igual de caótica. Ojitos le hizo notar a Camarón en el camino que los Patos no venían. Claro, cómo iban a venir si se habían ido a Viña! Camarón se devolvió hasta ventanas buscándolo!
Esperando a Camarón que vuelva de Ventanas!!




Examinando el soporte de la Go Pro
 Lo esperamos en el peaje de Nogales, y cuando llegó ya pudimos seguir todos juntos hasta la Copec de Romeral, para una parada y un cafecito, eso estuvo rico.
 El Topo no se quedó para nomanejar de noche, ya eran casi las 6.
 Buenas noticias Topito!! próximo fin de semana cambian la hora al horario de verano, luz hasta más tarde! 

Después calabaza, directo por la 5 norte hasta Vespucio, y en la subida a la Pirámide, TACO! por un accidente, todo mal!
 Después de un largo día llegamos todos sin novedad. Y quedan 12 dias para partir a la aventura de los Pirineos!!!

 PpppP