domingo, 24 de julio de 2016

Paseo corto a Los Molles

El viernes todavía no había paseo programado.
A la primera interrogante surgieron alternativas que fueran más bien cerca, porque casi todos tenían que volver temprano. 
Así las cosas, yo propuse un paseo corto a almorzar al Pirata Suizo en Los Molles. 
Porque si uno se va por la 5 Norte, se llega a destino máximo en dos horas, que no es tanto más que ir a cualquier parte por caminos secundarios.
Y si estábamos allá a las 13, que es la hora que empiezan a atender, a las 15 ya podíamos estar de vuelta llegando a la casa a las 5. 
Ojitos se sumó al toque y Camarón anunció que podía ser, que iba, a lo mejor.
Pero por lo menos éramos dos confirmados, con lo cual ya hay paseo. 
Si resultó bien un paseo de dos a Cabo Norte, no había razón para pensar que no resultaría a Los Molles.
Además el pronóstico era de nublado parcial y sol en la costa de la IV región.
Al final, Camarón se decidió el sábado en la mañana y antes de las 10 estábamos en Co Chi que era el sitio de reunión.
Allá había dos grupos grandes de motos, con motos nuevas, ropa nueva y todo el entusiasmo, propio  de los inicios de cualquier cosa.



Y también estaba Emilio, tanto tiempo que no lo veíamos! 
Está muy bien y se había arrancado un rato a andar en moto con el pretexto de ir a Til Til a comprar aceitunas y otras delicias de la zona, que, por supuesto, sólo se encuentran allá.
Pero tenía que volver a almorzar, así que podía acompañarnos hasta la salida a la 5.


El día estaba muy rico, no hacía frío aunque estaba bien nublado.
La idea de que sería un paseo "rápido y corto" pronto demostró no ser así. Más bien se transformó en una carrera de obstáculos.
Mucho, pero mucho control policial. Todo el rato nosotros atentos para no ser sorprendidos en alguna infracción. 
Todavía los campos y potreros están cubiertos de pasto verde intenso. Lo cual no era bueno porque las patrullas y los carabineros se mimetizan con el paisaje y no se ven!
Ojitos

Emilio


A poco andar en el camino de Quilapilún, banderero... están arreglando un tramo largo de la calzada. 
Claro, si es un camino al servicio de Angloamerican y sus camiones de alto tonelaje. Que por mucho que hayan hecho un parque muy bonito, que no sé si alguien puede visitar, siguen siendo muy complicada su convivencia con el entorno natural y sus habitantes.




Como íbamos más lento que lo normal, pude percatarme que la línea divisoria de las pistas en el camino de Quilapilún en el tramo Los Libertadores - camino a Polpaico es super flaca! por lo menos la mitad que las líneas normales de demarcación. Ahí se ahorraron la mitad de la pintura por lo menos.
En la salida a la 5 norte nos despedimos de Emilio que siguió a comprar sus aceitunas.
Yo pensaba que ahora sí que sería puro darle y llegar... error. Los pacos camuflados  y las obras de mantención de la autopista, dijeron lo contrario.
En alguna parte Camarón se pegó a uno que iba muy rápido y lo perdimos de vista.
Una de mis expectativas era la pasada por Las Chilcas que encuentro que quedó extraordinaria. Y sí está muy buena, pero poco más allá nuevos trabajos enlentecen el tráfico, (nunca tanto tampoco) y afectan el promedio y el tiempo total.





Antes de la cuesta el melón, con Ojitos decidimos irnos por la cuesta, pensando que Camarón se había ido por ahí porque le carga el túnel.
Después de alcanzar la cima nos tuvimos que ir muy lento detrás de dos camiones y varios autos, además del temor de que hubiera controles en la cuesta, por lo que no adelantamos hasta que se pudo legalmente, lo que nos permitió mirar el paisaje como casi nunca se puede.
Hasta pude sacar fotos!



Ya de vuelta en la 5 quedaba lo menos. Había sol que entibiaba el ambiente, mientras más al norte estábamos, mejor se ponía el día.

Además ya casi no había autos y se podía andar un poco más rápido pero siempre atentos a los amigos camuflados en el camino.

Yo juraba que Camarón estaría esperándonos en el restorán con una cerveza en la mano y cierta displicencia. Pero no, llegamos allá poco después de las 12:30, y no estaba.
Al rato llegó. Lo que había pasado es que había decidido irse por el túnel ( que ahora es más barato con las nuevas tarifas) y esperarnos en el peaje. Y esperó muuuuucho rato hasta que decidió seguir. Lo último que pensaba era que Ojitos y yo elegiríamos la cuesta jajajajaja.



En el camino se le había caido un foco así que tuvo que sacarlo para una reparación ad hoc en el garage supongo.
Los Molles está super distinto. La calle del pirata inundada por lluvias y marejadas. Entonces, se ve el mar, un poco de playa y una laguna más adentro.




El restorán cambió de dueño. El mítico pirata que no es suizo sino austríaco, Giorgio, se lo arrendó a una amiga de años que es la que lo gerentea ahora. 
Es básicamente lo mismo, pero la carta ahora incluye papas doradas y soufflé, sal en la mesa y coca cola. Y no hay un par de platos que antes sí había. Sigue costando 9 lucas y es muy rico.

Una cervecita para empezar




Pasadas las 3 nos volvimos. Yo pensaba que ahora sí sería más expedito. Error nuevamente. A los arreglos en el camino, se sumó una gran cantidad de autos, de la gente que decidió terminar las vacaciones de invierno el sábado y no el domingo.


Paramos en la Copec de Wirito, con la idea de un café y calabaza, para llegar temprano, pero la vida dispuso algo distinto.
Nos encontramos con los amigos de Canqueto, armamos una mesa grande  y nos enteramos de las copuchas, de los que andan en Los Alpes con Korchito, los que van en Septiembre a la ruta 66, como Canqueto sale mucho menos que antes y nadie escribe su blog.





Con la conversa no reparamos en el paso de la hora, y como a las 18 nos despedimos y seguimos camino.
A Santiago llegamos de noche, pasadas las 19, pero todavía a tiempo para los compromisos que cada uno tenia.
Excelente paseo, rico clima, y buena compañía. Y que no haya sido corto no importó nada!!
Selfie sacando una selfie


Esto es lo más cercano a la foto grupal que no sacamos!

sábado, 16 de julio de 2016

Algarrobo... en el paseo que era a Las Cruces

Pasaron tres fines de semana desde el último blog. Creo que hubo algún paseo, pero yo no fui, y no hubo reporte. Habría que hacer algo al respecto, considerando que el blog es de todos.
El fin de semana pasado Ojitos preguntó por algún paseo, yo sugerí Cuncumén, o Las Cruces por un sitio que me han recomendado, pero nadie enganchó y yo no insistí. Yo creo que el frío y la posibilidad de lluvia afectó el entusiasmo.
 Pero eso no dura para siempre y al final, las ganas de salir superan cualquier dificultad... el frío se arregla abrigándose y la lluvia con traje de agua.
Así que este fin de semana nuevamente Ojitos preguntó por un paseo, con el Topo hablamos por teléfono, acordamos ir a Las Cruces, y él, autodenominándose "el secretario" mandó un correo y un whtasapp, proponiendo un paseo a Las Cruces. 
Confirmados estaban Ojitos, el Vampiro el Topo y yo. Luego se sumaron el pelao Vargas y Cristián Fauré.
Pero el Vampiro se tuvo que bajar por razones familiares.
Yo salí de mi casa con mucha anticipación, y pasé a echar bencina en la Copec que queda cerca, por la Costanera Norte. En eso estaba cuando aparece el Rudy, y me cuenta que irá con nosotros hasta la salida a Algarrobo, para volverse a almorzar con su nieta. 
Y me salvó!!
Cuando trato de pagar con la tarjeta Visa, me dice tarjeta inválida (que la parió, tarjeta nueva, full tecnología, chip, y no funciona!)
 Voy al cajero a sacar efectivo y me dice clave inválida!! 
También tarjeta nueva con chip, con clave puesta hace 1 semana. 
Osea no tenía cómo pagar la bencina! 
Yo pensaba que Rudy se había ido, y que nos juntaríamos en Veneno, porque así me lo había dicho. Pero no, todavía estaba en la bomba, sacó plata y me salvó el paseo!
Llegamos casi junto con el pelao y Cristián que andaban con juguetes nuevos. Dos BMW 1600, como la que arrendó Camarón en Los Pirineos, y que apodamos el Titanic.

En ese momento Vetu anunciaba que también nos acompañaría y estaría a las 11 en la bomba.

El día estaba nublado pero no tan frío y oh sorpresa sin smog.
Partimos pasado las 11, sabiendo que en la salida a Algarrobo Rudy y el Vetu se devolverían a Santiago a sus compromisos familiares.
El grupete

 Le saqué una foto a los que vemos  poco, menos de lo que quisiéramos, en los paseos. Ojitos sugirió que esa foto se llame "los que no fueron al paseo" y la ponga siempre en el blog. 

Rico el día, nada de frío y el tráfico de costumbre, y más bien expedito.
No pudimos reagruparnos a la salida del primer peaje porque justo donde nos paramos para partir juntos, estaba un radiopatrulla como sacando pica: "aquí querían parase los ...? jajajaja y tuvimos que seguir desparramados.

Cristián

Vetu


Ojitos

Pelao

En la salida a Algarrobo paramos para despedirnos de los que volvían.
Y para reprogramar el paseo ya que investigando el lugar al que íbamos, no concitaba acuerdo acerca de la calidad. Los comentarios iban desde que era espectacular hasta que era una porquería. Y como nadie andaba mucho en onda de experimentar, decidimos irnos a la segura y llegar solo hasta el Medio Mundo de Algarrobo. Lo cual acortaba el paseo en mucho Km.

Los que volvieron


En el peaje del camino a Algarrobo paramos, y el interés se centró en cómo hacer que la radio de la moto de Cristián sonara. 
Con el Topo dudamos de la utilidad de una radio en una moto, así como de un cenicero.
Nos sobraba el tiempo, así que podían demorarse todo lo que quisieran. 
El Topo sin embargo, alegaba que se nos estaba haciendo tarde para llegar al desayuno en Algarrobo jajajajaja.



Desafío: hacer que la radio suene

Finalmente la radio funcionó, comprobándose una vez más que cuando un aparato tecnológico no funciona correctamente, el problema es el usuario. (Espero eso sí que esto no aplique con mi problema con las tarjetas).
Seguimos camino, ignoro si Cristián se fue escuchando su radio, y muy luego llegamos a Algarrobo que si estaba bien lleno.
 Pero como era muy temprano fuimos los primeros en llegar al restorán, incluso antes que empezaran a atender. Nos instalamos en la terraza, en lo que llaman VIP y pedimos unos pisco sours, para brindar por los participantes que casi nunca van.



Estaban muy pero muy buenos!
Y el pan amasado con mantequilla también!
Estuvimos mucho rato ahí, el día estaba nublado pero luminoso y casi tibio. De hecho el Topo se desabrigó.
Descubrimos los múltiples usos que puede tener una bandana, más allá de abrigar el cuello.



Almorzamos adentro,y nos reservaron la terraza VIP para tomarnos ahí el café... que tal? Cuando una gente quiso sentarse ahí, les dijeron que estaba reservada.
La comida muy rica. Nada que decir. 
Echamos la talla, recordamos anécdotas, opinamos acerca de la actualidad local e internacional, tan marcada por la violencia en estos días.

Los postres y el café los tomamos en la terraza VIP que nos habían reservado. 
La vista la mejoró un precioso yate que pasó frente a nosotros, el pelao nos instruyó acerca de detalles técnicos.




Lo único malo fue que a pesar de haber pedido cuentas separadas, nos trajeron una cuenta única, y no sólo eso, venía con dos platos demás, que nadie había pedido. Qué flaite!! Y hubo que hacer el reclamo y recalcular. 
Todo eso es una lata, que no debería ser.
El cuidador con el cual el Topo había "negociado " el precio del estacionamiento nos sacó la foto grupal.
La vuelta estuvo muy agradable, con poco tráfico, y buena temperatura. La cordillera nevada en esta época es una linda postal, a medida que nos acercamos a Santiago.

El Topo posando

El Titanic

Pelao Cristián y Ojitos

En el peaje acordamos parar en la Copec Veneno para un café y despedirnos. 
Cristián se separó antes, para irse por Vespucio a su casa. El sigue siendo pajuerano, no así el pelao que ahora vive en la city. (Antes se iban juntos)


Lo pasamos muy bien!
Un paseo corto sin mayores pretensiones que demuestra que los paseos los hacen los participantes.