domingo, 10 de marzo de 2019

Paseo de Cualtaco con primos

Alfonso, Mamón Rojas propuso este paseo el Miércoles. Al principio no tuvo mucho eco, y nadie confirmaba la participación. Yo no estaba segura porque tenía 1000 cosas pendientes, que seguirán pendientes ya que decidí ir al paseo.
Varios contestaron pero para decir que no podían asistir.
El viernes Mamón comentó que irían 3 ó 4 primos de él, con un parentesco conmigo difícil de determinar, con los cuales compartí muchos momentos de la infancia, por lo que, por uso y costumbre, también son primos míos. Además de uno, que es primo primo.
Ese mismo día en la tarde, confirmaron el Flaco Cuthbert, Elmer y Camarón con la Marcella.
Partimos con Camarón y la Marcella rumbo al punto de encuentro, la Copec de Batuco, con un día brumoso, de fin del verano.
Por lo mismo, y pensando que íbamos a la costa, me abrigué mucho más que los últimos paseos.
La junta era a las 10 para salir a las 10:30.
El plan era ir a Maitencillo, al Caballito de Palo, por la Cuesta Los Patos, Cabildo, túnel La Grupa, Papudo.
Llegamos a la bomba y ya estaban todos los participantes. Mamón, Elmer, el Flaco, el Wiro, y tres de los cuatro primos. Al 4º lo encontraríamos en el camino, ya que venía de ConCon.

Fue muy bonito volver a verlos después de taaaanto tiempo!
Alejandro Medina Rojas, Rodrigo Arana Rojas, Sebastián Rojas y Pancho Rojas Ossa que nos esperaba en el camino, los que sumados al Mamón y a mi, hacíamos 6 de 11 participantes.
De izquierda a derecha, Sebastián, Alejandro, yo, Mamón, Rodrigo
Osea, Cualtaco y los primos.

Aclaramos la ruta , con cierta controversia para usar un eufemismo, de la discusión entre el Wiro y Mamón acerca de las distancias. La ruta propuesta era Llay Llay, San Felipe, Putaendo, Cabildo, La Grupa, El Canelo, Longotoma, Papudo, Maitencillo. El Wiro comentó que era una vuelta bieeeen larga, con 100 Km más comparado con la otra alternativa.
Según Mamón eran 10 o 20 Km más. Wiro además alegaba que cruzaríamos la 5 Norte 2 veces.
Se imaginarán el tono del intercambio verbal conociendo a los personajes... ambos flexibles y nada llevados de sus ideas jajajajajaja.
Como el punto era andar en moto, elegimos la vuelta del Mamón, que además era el organizador. 
En esa Copec hay enchufe para autos eléctricos, cosa que será cada vez más frecuente y familiar.

A las 10:40 nos pusimos en marcha, con un día soleado, templado, pero aún un poco brumoso.
Con poco tráfico, nos fuimos más o menos juntos por la 5 Norte. Las Chilcas quedó muy buena. No me canso de decirlo con el recuerdo fresco de como era antes, y de lo terrible que era pasar por ahí cuando estaban haciendo las obras de ensanche.

Ya se aprecia el paisaje más otoñal, con los campos y los cerros más amarillos.
justo antes del peaje de Llay Llay nos salimos de la autopista con rumbo a Los Andes y San Felipe.

En casi todos los desvíos paramos para volver a reunirnos.



No me acuerdo muy bien del camino, pero si de que después de salir del la 5 Norte anduvimos por un camino secundario y después la autopista R 60, por la que llegamos a San Felipe. Creo que en ese tramo perdimos al Flaco, que se distrajo por ir hablando con un cliente, se perdió y decidió volverse.





Cruzamos San Felipe, el pueblo favorito de Sobrino y seguimos hacia Putaendo.

A la salida de San Felipe, un poco más allá de donde se vira a la izquierda, y donde se pone una feria los sábados, estaba Pancho esperándonos.
Grandes abrazos y saludos por el reencuentro. Notable, como diría Vitrola, que se junten 6 primos que nunca más se vieron desde la infancia, todos motoristas en un paseo de motos.




Después del abandono del Flaco, ya estábamos todos y seguimos hacia Putaendo. El día estaba muy rico, soleado, ya sin bruma, pero no caluroso y el tráfico bien expedito.
Camarón se había adelantado y avisado que esperaba en la plaza de Putaendo. Es que no le gustan esas paradas conversadas, que Wirito agradece para fumarse su puchito.
Volvimos a juntarnos en Putaendo, en la iglesia. Pero seguimos casi de inmediato, hacia la cuesta Los Patos.





Ese camino me encanta! 
Lo hicimos sin correr, (lo sé porque no me quedé atrás) disfrutando las curvas y la vista de los cerros, la mayoría  secos, otros no tanto, con algo de verde.







Rodrigo

Alejandro


Pancho


Claro que Wirito y Mamón, se adelantaron harto (por no decir que corrieron más) y nos esperaron casi al final en un paradero, a la sombrita.




El pavimento está recién reparado, parejito, lo que aumenta el disfrute.
Como siempre, muchos autos estacionados en una explanada, con la gente que hace algún trekking o escalada.
Tampoco había derrumbes, piedras en el camino ni cabras cruzando la calzada.
Antes de llegar a Cabildo hay una instalación bien grande de paneles solares fotovoltaicos. Deben darle energía eléctrica a alguna empresa de la zona. A lo mejor Cabifrut, que está cerca.
Llegamos a Cabildo y nos fuimos por el puente hacia Artificio y el túnel La Grupa.

Elmer dijo que seguiría a La Ligua para poner bencina y que nos juntábamos en Papudo.
Me gusta esa subida porque después de unas pocas curvas ya se está muy alto con vista al valle.


Al final de la subida está el túnel, de una sola vía, sin luz interior, oscuro como boca de lobo, con semáforo para coordinar la pasada de los vehículos en uno y otro sentido.





A la entrada del túnel pusieron un letrero que dice "bienvenido a la ruta turística donde el diablo perdió el poncho".  Muy buena iniciativa!! jajajajajaja.

Después de esperar un rato en el semáforo, cruzamos el túnel la fila de motos, con los inevitables bocinazos dentro que son la expresión infantil de la felicidad.

Bajamos y nos dirigimos hacia el camino a Longotoma pero por El Canelo. El otro camino es del terror.
Nadie se equivocó ni se perdió y seguimos por el camino donde hay muchos invernaderos. Algunos abandonados y ruinosos, con los plásticos flameando al viento como fantasmas que evocan un proyecto fallido.
Yo creo que a consecuencia de la sequía y el conflicto por los derechos de agua en la zona de Petorca.
Sin embargo, otros invernaderos están funcionando, y a través de las rendijas se alcanzan a ver los cultivos. Difícil saber que hará la diferencia.
Cubrimos los 25 Km hasta la 5 Norte a buena velocidad, hasta el trébol para devolvernos al sur hasta la entrada a Papudo.








No sé porque ahí nos separamos y yo seguí adelante con Camarón.
Entramos a Papudo, y oh sorpresa, lleno, como en pleno verano. Mucha gente en la playa, en trajebaño, los estacionamientos llenos y el tráfico lento y congestionado.
Más alla del Azul estaba Elmer esperándonos y seguimos los tres por el camino costero hasta Maitencillo, Rungue en rigor, donde está el Caballito de Palo.
El camino estaba precioso, el día totalmente despejado, y la vista del mar, bella.


Saliendo de Maitencillo pasamos a la Copec a echar bencina. 
Los otros nunca vinieron, parece que cargaron en Papudo.
A las 15 horas, osea casi 4 horas después de partir, y de recorrer 290 km llegamos al restorán especialista en comida chilena, que estaba lleno, y buscamos estacionamiento.

Al poco rato llegó el resto del grupo menos Rodrigo que se quedó en su casa en Cachagua, con su familia. Los pesados decían que había ido al paseo con permiso limitado.
Nos acomodamos en la típica mesa de la esquina al fondo a la izquierda, que es como la más grande que hay en el comedor.
La comida estuvo dispareja. Algunos se quejaron que el costillar no estaba bueno. Mis porotos granados estaban deliciosos.
Conversamos de muchas cosas, interesantes y entretenidas, desde el escándalo de los gastos reservados en el ejército, hasta la marcha feminista por el 8M como le dicen ahora al Día Internacional de la Mujer, a la cual asistí con mi hija, la Magdalena, que de vez en cuando me acompaña a los paseos en moto.
Camarón quiso aprenderse las consignas y no pudo jajajajaja.
Camarón, para que te acuerdes: "No es no, no es no, qué parte no entendiste, la N o la O" Jajajajaja.
Después de almorzar, como a las 5 emprendimos el regreso, con el plan de parar en la Copec Wirito (la de Romeral) al café del estribo.

Volvimos por Nogales, Pancho se despidió en el camino, ya que se iba a ConCon.




El camino estaba bastante despejado y rápido llegamos a la 5 Norte.
Paramos en la Copec para el café y la última foto del día.
Allá nos encontramos con un grupo de conocidos, harlystas, que llegaron con la bulla estruendosa que los antecede y anuncia. Uno de ellos andaba en una Valkiria, como la de Clavito.
No hay caso, me perdonarán los colegas harlystas, pero no puedo encontrarles la gracia.
Nos tomamos el café y contamos muchas anécdotas de la larga historia, de ya 20 años de los paseos de Cualtaco. Hay demasiadas historias divertidas acumuladas!

Nos despedimos y decidimos entrar por la Radial que ahora tiene peajes free flow. Cara pero buena!
Nos fuimos despidiendo en el camino.
Un gran gran día! Hartos Km, como 460, según mi marcador, excelente clima, las rutas despejadas, y la mejor compañía. Especialmente para mí de volver a compartir con estos primos de la infancia...después de no vernos por 40 o más años.
Muchas gracias al Mamón por la gestión del paseo y a la Marcella por las fotos!
Y ya en cuenta regresiva, ya que el próximo 13 y 14 viajamos a Los Angeles, USA, para ir en moto a Las Vegas y el Gran Cañón.
Hasta la vuelta!!



sábado, 23 de febrero de 2019

Nada es para siempre

Si po, nada es para siempre. Ya se terminaron esos días maravillosos en que Santiago se vacia de santiaguinos y de vehículos motorizados, especialmente los más monstruosos. Si hasta los estacionamientos de los supermercados estaban más desocupados y las cajas de los mismos relativamente vacías y no saturadas de compradores cornershop.
Para los que nos quedamos en febrero en la city es  una especie de lujo que yo al menos hago consciente y disfruto.
Pero este fin de semana es el último fin de semana oficial de vacaciones y se espera la vuelta masiva de los que masivamente nos dejaron la ciudad hace tres semanas (antes era así en Enero y todo Febrero).
Supongo que los organizadores del paseo habrán considerado esta contingencia cuando propusieron ir a El Totoral. Destino agradable, cerca y con alguna posibilidad de evadir la congestión.
El Topo lo propuso, se sumaron los Vera (Wiro y Spoiler) y yo.
10:30 en Copec Veneno y saliendo a las 11.
Hoy, además era un día muy crítico ya que se esperaba que las miles de toneladas de ayuda humanitaria para la ruinosa Venezuela secuestrada por su ilegítimo presidente Maduro, pasaran la frontera desde Colombia, donde estaba acopiada. Específicamente en Cúcuta, ciudad fronteriza donde ayer tuvo lugar un concierto internacional masivo y gratuito con más de 40 artistas, en apoyo a la causa humanitaria y al presidente encargado Guaidó para aumentar la presión sobre el ejército y sobre Maduro para que entregue el poder usurpado en elecciones truchas.
También recordar que Piñera con una energía envidiable, para allá partió, al puente limítrofe mismo,  a expresar su apoyo a la causa humanitaria y libertaria. Y que la Bachelet, alta comisionada de las NU para los derechos humanos, bien parapetada en sus oficinas en Nueva York,  ha estado calladita, haciéndose la lesa con el tema, ganándose un "mueve las nalgas de una vez y ven a Venezuela" en el mensaje de Miguel Bosé, su ex amigo, cuando le tocó hacer su presentación.
Además anoche fue la "gala" del festival de Viña. Puajjj para el olvido... yo no la vi. Solo algunos tuits y me bastó.
Así que había harto tema dando vuelta, aparte de salir a motear con los amigos.
Como nunca salí a la hora, pasé a echar bencina, corregí el aire de los neumáticos y llegué la primera a la Copec Veneno.
Al poco rato llegó Wiro y después el Topo.
Nos sentamos donde siempre a esperar a Spoiler. Cuando llegó nos comentó que se sentía mal, como agripado, pero que había ido para ver si ya arriba de la moto se sentía mejor, y no. Así que no podría acompañarnos. 
Con su inconfundible sarcasmo nos dijo "podría haber mandado un whatsapp... pero vine"
Antes de irse, compartió con nosotros su información privilegiada del estado de las carreteras y el flujo vehicular, señalándonos que el flujo por la 68 estaba alto pero no saturado.
Además estaba más bien fresco, lo que se agradecía.
Nos despedimos y partimos los tres restantes al mar de autos en la 68. Justo en la unión de la Costanera Norte y la 68 convergen como 5 pistas que se reducen a 3 y eso obviamente produce congestión.
Hasta Curacaví el tráfico fue denso y a velocidad media. Y con harto paco.
En una de esas yo iba paveando y de repente me encuentro con la fila de autos casi parada y con las luces de emergencia titilando. Frené como pude y la moto me coleó un buen poco. Tendré que revisar si se me desconectó el ABS.
Decidí poner más atención al camino.


Los peajes de Lo Prado y Zapata están con free flow y es un agrado!! No entendí porqué igual había un medio taco en las filas de pago manual.


El día estaba rico, soleado pero no caluroso. El paisaje en los cerros y los valles, el típico del fin del verano, con todos los pastos secos y amarillos.
Salimos en el desvío a Algarrobo, y nos fuimos todo el camino juntos, aunque nunca con el camino solo para nosotros, como suele ser en invierno.




Luego tomamos el camino a El Totoral, la calzada mucho más estrecha y con el pavimento más disparejo.
Pero es un camino muy bonito.
Me gustó ver que, a pesar de estar todo muy seco, no se veían zonas quemadas por incendios como años anteriores.


Como a las 12:30 ya habíamos llegado a La Estancia, el sitio elegido para almorzar, más allá de la iglesia y el cementerio.
Wirito me ayudó estacionando mi moto, cuando todavía no había casi nadie.


El almuerzo parte a las 13, pero no hay problema con instalarse y tomarse algo en la espera.
El restorán super recomendable, con una carta bien completa, que incluye pato y codornices creo. Dejémoslo en pajaritos.
Yo me fui por el menú shileno, humitas con ensalada chilena y de postre leche asada. Estaba buenísimo!!
 El Wiro y el Topo pidieron estos pajaritos que no recuerdo lo que eran, con puré. El Wiro además pidió pie de limón. También lo encontraron muy bueno.
Estuvo muy agradable, el lugar, la mesa al aire libre, la atención, la comida, la conversa, la compañía.
Como a las 15:15 nos paramos para volver al tráfago de la capital, no sin antes chequear que pasaba con los camiones con la ayuda humanitaria en Venezuela. Ya había algunos disturbios entre los civiles y la policía nacional bolivariana.
Lo bueno es que a pesar de que Maduro ha apagado internet en el territorio venezolano, la info de algún modo se propaga por redes sociales y medios informativos.

El Topo se aperó con unas protecciones para las piernas. Las que trae el pantalón, las sacó porque dice que le molestan. Pero estas no... quien lo entiende.


Partimos sin apuro por un camino bastante más despejado a esa hora.
La 68 también estaba bastante expedito y nunca bajamos la velocidad.
Los últimos kilómetros sentimos el calor de Santiago, pero nada tan terrible.
En la Costanera Norte nos separamos cada uno para su casa.





Un rico día, en el último fin de semana de Febrero.