sábado, 13 de enero de 2024

Periplo por el campo chileno y almuerzo en Romeral

 Este paseo lo inventó Pancho, y logró convocar al participante menos probable, el flaco Cuthbert.
La idea era ir a Romeral a comer la legendaria plateada del restoran Colo Colo. Pero para llegar hasta allá la ruta sería por caminos secundarios, el corazón mismo del campo de la VI Región.
Se podía partir a las 9 desde Vilola o a las 10 desde la Copec de San Francisco de Mostazal.
Solo Pancho el organizador, Camarón y yo confirmamos para salir de Vilola.
Estábamos saludándonos, comentando aspectos de la ruta cuando hizo su aparición mi ahijado,  el Flaco Cuthbert.



No esperábamos a nadie más, y como a las 9:15 partimos.
Por Américo Vespucio hacia el Acceso Sur.
En verano se sabe que las quincenas son las más problemáticas en la Ruta 5 por lo que se conoce como recambio de veraneantes. 
En parte por eso, y en parte porque ir a Curicó y Romeral por la 5 Sur es la fomedad misma, íbamoss a recorrer los caminos secundarios entre muchos pueblos de la Región de O´Higgins.
Estaba despejado y templado, con 20º.  El Acceso Sur estaba bastante expedito y pronto llegamos a la Ruta 5. 
Pasamos por fuera del Casino. En la ladera del cerro adyacente hay un letrero como el de Hollywood, (guardando todas las proporciones) que dice Monticello. No sé si es nuevo, o yo no me había fijado antes, pero ahí está y me llamó la atención.
Ya se veía que había bastante tráfico. 
En algún punto del camino antes de  San Francisco de Mostazal estaba nublado y la temperatura bajó a 14º. Tod@s íbamos  con tenida veraniega, sin la ropa adecuada, pasamos muuuucho frio. Por suerte no fue tanto rato pasándolo mas o menos mal.
Seguimos y poco después de las 10 pasamos a la Copec Pancho Mostaza, por si alguien nos hubiera estado esperando. No había nadie. Esperamos un rato, no llegó nadie y seguimos.


Anduvimos en la Ruta 5 unos 20 Km antes de desviarnos hacia Doñihue. 
Yo alguna vez había visto en la tele que la gente se va de vacaciones literalmente con camas y petacas. Osea se llevan muebles de la casa para instalarse en un camping, y lo pude comprobar porque en el camino nos topamos con dos ejemplos de esto. Vans con los veraneantes en su interior y media casa atada en la parrilla arriba del techo.
Lamentablemente manipulé mal la Gopro, y no saqué fotos, sino unos videos eternos, patas parriba, de la cámara colgando al cuello. Cero foto.
Camarón guiaba la caravana, con las indicaciones de la Sonia que tenia la ruta trazada en Google Maps. 
Hay una regla básica para los paseos en moto que es que si no sabes la ruta en detalle, no te puedes adelantar y hay que seguir al guía. Pero en Cualtaco eso obviamente no corre. 
De la nada el Flaco nos adelantó, siguió por su cuenta y se pasó  de la salida prevista. Los demás paramos y decidimos seguir hasta la próxima alternativa de salida, con Harold. Parece que se dio cuenta que iba solo y bajó la velocidad, asi que no costó alcanzarlo. Poco después abandonamos la autopista y salimos hacia Doñihue.
Y de ahí para adelante fue puro disfrutar de la moto, el entorno y los paisajes. Un atracón de campo shileno por caminos muy poco transitados.
Grandes campos productivos, viñas, trigo, frutales, algunas grandes casas muy llamativas, de estilo chileno. 
Después de poco mas de dos horas de trayecto paramos porquee Camarón necesitaba estirar las piernas... me acordé de Spoiler que para a recomponer la anatomía jajajajaja. Estábamos en la zona de Palmilla





Recorrimos 200 Km. y pasamos por Doñihue, Coltauco, Peumo, Coinco, Pichidegua, Palmilla, Santa Cruz, Chépica y Teno.
Peumo es super grande! no me lo imaginaba así. En Coinco está la planta de agua mineral Cachantun.
En alguna parte del camino que habíamos elegido para hacerlo más corto, nos tuvimos que devolver porque el camino en cuestión era de tierra. Por eso fue que llegamos a Santa Cruz, que no estaba en el plan original.
Santa Cruz estaba colapsada, llena, con tacos impresionantes y harto flaite. Unos sujetos que escuchaban reguetón a todo chancho, en un Corsa del año del peo, tuneado a más no poder, con llantas cromadas, escape idem y un ruido infernal se pararon al lado nuestro y quisieron picar... no los pescamos y siguieron con su tarro estridente en medio del taco.
Seguimos hacia Teno y de ahi a la Ruta 5 hasta la salida hacia Romeral.
Estas fotos son de la Sonia, las únicas que hay del camino.









Como a las 14:30 llegamos al restoran elegido. Yo me imaginaba que iba a estar repleto y con fila para entrar... pero no.


Estacionamos las motos y entramos a elegir mesa entre varias disponibles. 
Nos sentamos y pedimos la comida. Todos fuimos por el plato estrella, menos el Flaco que se pidió una pechuga de pollo a la plancha con ensalada porque el fin de semana había comido mucha carne jajajajaja.
Llegaron los platos y debo confesar que tenía otro recuerdo de la plateada famosa.
Estaba buena pero no espectacular como yo esperaba.


Lo mejor del almuerzo, lejos, fue la conversa. Nos interrumpíamos porque tod@as teníamos algún matiz que aportar. Y nos reímos hasta que nos dio puntada.
Los menos exigentes pedimos postres de fruta en conserva. Los demás criticaron, con justa razón que no hubiera más variedad, especialmente la fruta de la zona.
La sobremesa fue mucho más larga que lo habitual. El tiempo pasó volando.
Pero como estamos en verano, y hay luz natural hasta pasadas las 21, podíamos volver tarde sin ningún problema y no llegar de noche.

La vuelta fue por la 5 Sur, unos 190 Km hasta Santiago.
Hicimos una parada técnica para echar bencina y seguimos a Santiago.
El Flaco tomó la delantera y nos trajo de vuelta ordenaditos, a 120-130 Km y 4.500 rpm como le gusta a el jajajajaja. La autopista bastante despejada y los peajes free flow un agrado.






Fue un gran paseo, con caminos nuevos, casi 500 Km en total.
Cualtaco nunca defrauda! Hasta la próxima.

domingo, 10 de diciembre de 2023

Paseo corto a Puro Caballo

 Este era un fin de semana largo, ya que el Viernes 8 de Diciembre, dia en que se celebra la Inmaculada Concepción de la Virgen María es feriado en Chile. 
Entre otras cosas, en esta fecha se lleva a cabo la muy folclórica peregrinación a la Virgen de Lo Vasquez, situada en el templo homónimo y acreedora de miles de mandas de la más  variopinta naturaleza, y que los fieles endeudados  concurren a saldar ese dia.
Pagar las mandas no es cualquier cosa, ya que muchas consisten en caminatas larguísimas soportando el sol y el calor propios de Diciembre, con el remate de llegar al altar de rodillas, muchas veces al borde del colapso.

Y todo cubierto convenientemente por los canales de televisión abierta, con las más insólitas  entrevistas a l@s esforzad@s pagador@s de mandas.
Junto con esto, las inmediaciones de la iglesia se transforman en una gran feria libre donde se vende comida (empanadas, sandwiches, sopaipillas, y seguramente las interculturales arepas), bebidas, juguetes chinos, bloqueadores solares, sombreros, paraguas y todo el merchandising alusivo a la virgen y sus cualidades milagrosas.

Como  la Iglesia de Lo Vasquez queda en plena ruta 68, una de las autopistas con mayor flujo vehicular que conecta la V Región con la capital, se toman medidas para facilitar la perenigración, se cierran pistas dando preferencia al evento religioso.
Osea, es toda una movida como dicen en España. 
Bueno, volviendo al paseo, el mejor día para salir era el sábado, sin el tráfico de ida del Viernes, ni el de vuelta del Domingo.
Se propuso un destino muy cerca de Santiago, poco mas de 100 Km. en la zona de Lagunillas, el Puro Caballo.
Hemos ido en múltiples ocasiones, con variadas experiencias. Desde una tarde de doma, adiestramiento y rodeo en la medialuna adyacente al restoran, días con muy poco movimiento, hasta días con mucha concurrencia y dificultades con el servicio. 
El Puro Caballo tiene una historia pero no es el caso contarla ahora jajajajaja. 
Baste hacer mención a una tarjeta de crédito.


Confirmaron Camarón con la Sonia, Pancho, Los Vetus, y yo.
La junta era en Copec Veneno a las 11:30.
Allá nos juntamos y la sorpresa fue que Gabriel, uno de los hijos de los Vetus nos acompañaría en la moto de diario de su papá.




Camarón aprovechó de arreglar su espejo izquierdo que iba suelto, y yo justo tenía la llave que necesitaba.

La ruta estaba notoriamente menos concurrida que un Sábado normal, muy agradable en verdad. Avanzamos juntos hasta la salida a Algarrobo.



En el camino, desde lo alto todavía se veía el humo de dos incendios forestales en Villa Alemana y María Pinto. El dia previo el humo había llegado a Santiago.

Yo tenía que estar de vuelta a más tardar a las 17:00 ya que me había comprometido a hacer babysitting con la nieta más chica de 5 meses, así que me había puesto en el escenario de volver sola. 
Miré el mapa, el camino para llegar es todo menos directo. Con varios desvíos muy fácil perderse para alguien como yo, que soy super desorientada. Por suerte Gabriel y los Vetus también tenían que estar temprano de vuelta. Problema solucionado.
El primer desvío es en el camino a Algarrobo, en Lagunillas. De ahi para adelante, ni idea, yo sigo al que va adelante jajajajaja.



Del verdor primaveral producto de las lluvias del invierno queda poco o nada. Los cerros están  cubiertos de maleza amarilla, potencial combustible para más  incendios. 
Los caminos secundarios se van poniendo más bonitos a medida que nos adentramos en los campos. El día estaba despejado y templado.




Llegamos al destino como a las 13:00, penaban las ánimas. 
Salió  la dueña o administradora  a recibirnos, y nos recomendó que estacionáramos  las motos a la salida del restoran, en un sitio no habilitado para autos, que era más seguro. Sacó la cuerda que impedía el paso y entramos con las motos. 


Entramos es mucho decir. Camarón estacionó la mía ya que el terreno, de tierra es muy irregular.

Estacionaron las motos al lado de la entrada, a la sombra de los arboles y de una palmera gigantesca, preciosa. Esperamos un rato antes de entrar al restoran, ya que era muy temprano.



Éramos  los únicos asi que elegimos mesa. Una redonda, al lado del ventanal.
Nos atendió un mozo muy atento y con buena disposición para entender lo de las cuentas separadas. 
Eran 4 cuentas, los Vetus, Camaron, Pancho y yo. Todo clarito.


Nos trajeron los pancitos, la mantequilla y el pebre. Y después la comida. Todo rico, sencillo pero bien preparado.

Camarón estuvo a cargo del entretenimiento jajajaja Se puso romántico con el Vetu haciéndole toda clase de insinuaciones sin importarle la presencia de la Sonia, ni de la Vety y menos de Gabriel. Y como es el Vetu, quitado de bulla, que no pica casi con nada, lo miraba con santa paciencia y se reía de buena gana  con  las leseras de su compañerito.



Pedimos la cuenta y oh sorpresa, a pesar de que el mozo era joven y bien dispuesto con el asunto de las cuentas separadas, la cultura machista, patriarcal heteronormativa lo traicionó jajajajajaja.
Resulta que trajo 3 cuentas, 1 para los Vetus, 1 para Camarón y 1 para Pancho, asumiendo que éramos pareja, obvio. No logró procesar que yo andaba sola y pagaba mi cuenta. 
Queda tanto por hacer!!!
Nos sacamos la foto grupal y partimos. Nos abrieron el porton que da a la calle, para no tener que ir a dar la vuelta por la tierra. Camaron y Pancho ya se habían ido por ahí. 
Ahora que me fijé, caché que no se vuelve por el mismo camino que la ida. Solo se dobla a la izquierda y el camino llega solo a la Ruta 68.

De vuelta la autopista estaba con muy poco tráfico, como era de esperarse.



Cuando entramos a la Costanera Norte me di cuenta que Gabriel había entrado a la Copec. Supuse que a comprar algo, y como los Vetus no pararon, yo seguí con ellos.
Cuando llegué a la casa me enteré de que había tenido un pinchazo y era imposible seguir andando. Por eso había entrado a la bomba. Y por suerte Camarón y Pancho lo acompañaron en todo el proceso de evaluar, decidir, y que llegara la grúa al rescate.




Al final, todo bien.
Como siempre, por repetido que sea el destino, el paseo lo hace la compañía y todos los imprevistos de que está tejida la vida.
Grande Cualtaco!!