domingo, 20 de octubre de 2013

Algarrobo, el primer paseo de la Josefina (con un poco de atraso)

Este paseo fue el 12 de Octubre y ni nos acordamos que era el día de la raza!!

El plan era un paseo ultra corto, volviendo temprano a Santiago porque todos teníamos que hacer ese día. Con pudor reconozco que lo que más me sedujo fue la posibilidad de comer erizos en el restorán al lado del mar.
A la Copec Veneno llegamos Ojitos, Camarón, Rudy, Vigilante, Topo, Wiro, yo  y Veneno con la Josefina, en su primer paseo como copiloto en la moto con su papá.

La 68, como de costumbre, una calle más, (ver blogs anteriores en que usamos esa autopista para salir de Santiago), hasta la salida a Algarrobo que estaba más bien  expedita, por lo que se hizo bastante corto.
Eso sí, como salimos de Santiago con el día despejado y nada de frío, algunos calcularon mal, se abrigaron poco, y unos 20 Km antes de llegar lo pasaron mal con el frío, que se mantenía en el borde costero.
De hecho, Ojitos abrigó a Camarón con un chaleco de polar, pero igual se resfrió y todavía no se mejora.


OJITOS ABRIGANDO A CAMARON


VENENO AYUDA A PEINARLO


Llegamos justo a almorzar antes de que se llenara, y esta vez elegimos una mesa adentro, por el frío.
Sacamos la foto de grupo, que por suerte ya se está haciendo rutinaria y todos posan felices... no siempre ha sido así.


Me saqué el antojo de los erizos, fueron dos platos gloriosos!! jajaja
Terminamos de almorzar y volvimos por donde habíamos ido, a pesar de alguna sugerencia de volver por un camino distinto y más largo... pero no había tiempo.
Claro que no todo fue tan fluído porque a la vuelta el Rudy, sin decirle a nadie pasó a echar bencina y tuvimos que esperarlo un buen rato después del peaje.
Ahí barajamos varias opciones de bullying contra él, pero al final quedó en nada... sólo lo mandamos a la cdsm... osea a buena parte
Relato cortito para un paseo idem.
Este finde los rudos motoqueros arrugaron, sólo el Topo salió con los harlystas, que parece que son su plan B


jueves, 3 de octubre de 2013

Quintero, creímos que haría calor y nos equivocamos!!

Quintero, el primer paseo post Pirineos

Hace menos de una semana que llegamos del periplo por los Pirineos con nuestro entrañable Migué en su rol de guaripola, denominación con  la que se identificó plenamente y muy gustoso.

Bueno, se anunció este paseo, que me pareció bien,  ( en realidad cualquiera, salvo ir a Con Con a Las Deliciosas me habría parecido bien) para retomar los caminos nacionales en compañía de los amigos habituales, y para estrenar mis botas nuevas y mi flamante casco morado con mariposas, comprados en un outlet de motos en Barcelona, hacía una semana más o menos.


En Co Chi nos encontramos Gonzalo Vigil, Brutus y  la Geisha, el Topo, Camarón, Emilio y la Myrna, Lobito y yo. 7 motos y 9 participantes.
A la bomba también llegó  Wirito,  atravesado por una disyuntiva existencial, irse con los amiguitos a pasear en moto o quedarse con la Leo en la casa  ayudándola con los preparativos de una comida en la noche… como él es un tipo razonable, no tardó mucho en comprender, persuadido por mí, que su lugar obviamente era en su casa con su mujercita, así que nos despedimos ahí mismo, y partimos rumbo a Quintero vía Quilapilún,, Til Til, La Dormida, Limache, Tabolango , Valle Alegre.




A pesar de que el estreno oficial de la primavera ocurrió hace varios días ya, y que había un sol radiante, claramente el invierno no se ha ido del todo. Estaba bien helado, cosa que sufrieron los que no se abrigaron apropiadamente y que fue tema al llegar a destino.

Fue todo TAN diferente a Los Pirineos!!, todos adelantándose unos a otros, sin guaripola estable, sin esperar a los rezagados, osea, Cualtaco en espontáneo total.

El camino estaba precioso, todo verde, y los campos que no hace mucho eran pura tierra, ahora brotados con variedades de hortalizas  parece. 
De agricultora no tengo nada y difícilmente distingo un limonero de un pino de navidad, asi que baste decir que los árboles, supongo frutales estaban en flor y se veían muy bonitos.

Las cuestas , con curvas más cerradas y más suaves, una delicia, camino entretenido y lindo.
Las laderas de los cerros, también con extensos cultivos, y ya más cerca de la costa, algunos pastizales con manchones de flores blancas y lilas, me recordó al desierto florido.

En una parte del camino Gonzalo Vigil se atrasó, y con Camarón lo esperamos… todavía con el “efecto Pirineos” en el cuerpo, que impide dejar botado a alguien y hay que esperarlo. Supongo que esto no durará mucho… a lo más un paseo más.

Llegamos todos juntos al restorán Cocina de Teuh. BBB!!
Emplazado al borde del precipicio con la vista  del Pacífico en todo su esplendor, las caletas y unos buques esperando zarpar.











Después de almuerzo y de la foto grupal, también secuela de Pirineos, emprendimos el regreso sin plan específico, excepto pasar a la Copec de Valle Alegre a tanquear ( palabra de Migué)



Por supuesto que alguien olvidó este plan, y esta vez fue Brutus quién se pasó y no paró en la bomba, pero se comunicó con nosotros y nos volvimos a reunir en algún punto.


Más adelante con Camarón nos distanciamos del resto acompañanado a Lobito, que paulatinamente va sacando el Lobo Feroz que habita en su interior, después de tantos años si moto
.Los demás se fueron, y en Romeral, Camarón que iba último, también secuela de Pirineos , entró a la Copec… después  supimos que se venía durmiendo y pasó a tomarse un café.

Seguimos con Lobito, nunca mas de 100 Km /hr  zzzzzzzzz, Emilio nos estaba esperando, y seguimos los tres, al mismo ritmo, hasta Quilapilún, en que Lobito siguió y nosotros nos desviamos hacia Los Libertadores.

Y después, calabaza, nos separamos con Emilio, ellos  pasaron a un café en CoChi, yo me fui a mi casa.
Un paseo como siempre desordenado, impredecible, y  muy entretenido en compañía de buenos amigos.

Andorra y fin de viaje en Barcelona

La despedida de los de Costa Azul fue ambivalente, rico por un lado, lindo viaje, pero lata de no poder seguir con ellos y de que esto ya se estuviera terminando para la mitad.

 Ver como se desgrana el grupo que costó mantener junto!!
En el desayuno, el pobre Vampiro, flamante guaripola para Costa Azul, solo en una mesa, estudiaba hiperconcentrado  el mapa y el GPS.
Los otros, más callados y puntuales que lo normal… lo que hacen los nervios!!

Los despedimos, abrazos de todos con todos, compromiso de vernos cuando vuelvan, que se cuiden y no hagan leseras que van sin doctor y sin mecánico jajajaja!!








CHAOOOOOOOO!!!!

Con Migué estiramos la partida todo lo que se podía, nadie quería irse. 

 Finalmente salimos, lento, sin apuro a buscar un lugar donde tomarnos un último café de la despedida quizá hasta cuando.





Nos tomamos el café, nos abrazamos, y seguro nos volveremos a ver para repetir esta aventura. Cuando se quiere, se puede.








Vimos a Migué alejarse rumbo a Cuenca,  por el camino contrario al nuestro, que
volvíamos a Barcelona, a cargo de Di Caprio en su Titanic, que tenía GPS


De respaldo, Ojitos programó el mío y lo puso en su moto.
El camino, en partes conocido para mí fue muy nostálgico, era la despedida.
El Mont Serrat anunciaba la cercanía de Barcelona. Elegimos irnos por autopistas, serían menos de dos horas de viaje, considerando además que éramos 3 motos y no 10 

Algo perdidos, igual pudimos dar con el local de arriendo de motos y devolverlas sin problemas. 





Nos tomamos un taxi hasta el hotel, que quedaba en la Rambla misma, a la altura de la Plaza Real, donde estaba todo pasando, porque el 23 es la fiesta de La Mercé, la más importante de Barcelona, y el 22 que es lunes lo toman sándwich, puente le dicen.
Osea la fiesta empezaba el viernes, que llegamos y no para hasta el Martes
Escenarios montados en las plazas principales. Este en Plaza Real



Barcelona estuvo muy agradable, comimos, tomamos, como no se puede más, volví a juntarme con Matías, fuimos a un outlet de motos y volví con casco, botas y guantes nuevos… nada mal


Almuerzo en La Rambla





Camino a comer

La cava de aperitivo de rigor



Patiperreando
 Sex shop... si compramos o no, queda en Barcelona 
El último almuerzo



Y se terminó.

La sensación es haber vivido esta aventura increíble con un montón de hermanos grandes que me andaban cuidando y que me aguantaron todas las leseras y brutalidades que se me ocurría hacer y decir…
 foto,foto, foto!!! Y todos posaban para la foto grupal, 
 a la cuenta de tres, Pirineos!! Y todos gritaban para el video, 
 que estacióname la moto, 
 que sácame la moto, 
 que págame el peaje, 
 todos a un ritmo que pude seguir sin problemas,
 y tantas anécdotas y tantos recuerdos imposibles de detallar

GRACIAS a todos mis amigos, por haber sido parte de esta aventura inolvidable, especialmente a Migué, que no me sacaba el ojo, a la Paty, gran compañera de pieza y de viaje y a la vida por
regalarnos estas experiencias.

Hasta la próxima!!!!!






De Pamplona a Andorra





Fue difícil irse de Pamplona, de las horitas compartidas con mi hijo, pero el viaje es a Los Pirineos, no, a Pamplona a ver a la familia... este fue un gesto de Migué, incluir Pamplona en la ruta.
Por supuesto que no salimos a la hora… no me acuerdo quién se atrasó esta vez… Popeye debe haber sido.



Muy cerca de la salida de Pamplona  paramos a arreglar el neumático del Vampiro porque ya habían hecho el diagnóstico el día anterior, era un clavo enterrado en el neumático, que mejor era no moverlo hasta tener todo lo necesario para que el remedio no resultara peor que la
enfermedad.


El experto en acción






El día estaba muy bonito, soleado, lo que realzaba la silueta de los molinos de viento sobre los cerros, que convierten la energía eólica en eléctrica y que son tan característicos de esta zona de España.
También notables un par de túneles enormes, de dos pistas más berma por lado, y larguísimos. Yo creo que ni siquiera producen claustrofobia a los susceptibles. A mi, al menos me encantan.

El camino siguió super super agradable, con algunos castillos medievales en medio de los campos, paramos a fotografiar uno.





 Empapados en la estética del medioevo, dos de nosotros se identificaron con los caballeros andantes de la época, sería por andar montados y con casco? y una semi armadura?






 Varios pueblos chicos a la pasada, muchas rotondas y zonas de disminución de la velocidad, alternadas con autopistas estupendas. En una de las rotondas Migué quiso hacernos dar dos vueltas completas denuevo...
Jordi no picó y se quedó esperando, los demás seguimos en filita.
La paciencia de Ojitos fue recompensada esta vez. El siempre quería parar a  a tomar un cafecito en el camino y nunca ocurrió… hasta este día que paramos en un lugar muy bonito, con una terraza al lado de los cerros, creo que hasta río tenía.





Sacamos fotos, alguno se habrá tomado una cerveza en vez del café, y seguimos a Ainsa, a almorzar.
 A Cristián le costó mucho recordar ese nombre, más que la lubina. Yo creo que ya lo olvidó definitivamente.

Ainsa es increíble, un pueblo no tan chico, bien normal pero que tiene un castillo en una colina espectacular. Hay restoranes donde almorzamos, y después visitamos el castillo que es impresionante, un punto alto del día.








El almuerzo estuvo muy bueno!!!


Gracias Migué por mostrarnos cosas tan lidas!! Además el día veraniego, excepcional. Antes de partir los mecánicos esta vez se enredaron decidiendo si arreglaban o no la cadena de la moto de Luiggi que iba suelta… al final se impuso la cordura, para mi por lo menos y decidieron hacerlo en un lugar más apropiado. 
Claro que al final creo que no lo hicieron nunca... no sé que habrá sido mejor.



Seguimos camino a Andorra por lugares increíbles, especialmente una zona de acantilados altísimos, rectos, que casi no dejaban ver el cielo, en el camino de montaña con curvas. Algunas partes me recordaron el camino a Mendoza. Me encantó esa pasada!!

El atardecer nos pilló en medio de los cerros, y en una curva, el sol en contra de lleno en los ojos nos encandiló a todos que nos vimos en apuros y pensamos que mas de alguien podía chocar porque no se veía nada y no quedaba otra que parar. Pero no pasó nada.

Después de eso seguimos, claro que medios desordenados, Ojitos, que ya no tenía que hacer mérito para ganarse el cafecito, me adelantó sin más ni más y se llevó a Migué detrás de él. No sé cuando pasaron los otros, y yo tuve que parar a arreglar mi bolso que se habá soltado. 
A Camarón, que me acompañó, justo le entró una llamada del yerno para laPaty, pero se le coló por el blue tooth de los cascos, insólito.

Después de reagruparnos seguimos camino y volvimos a parar en una explanada para abrigarnos un poco, justo cuando la luna llena empezaba a salir en el horizonte, impresionante.





Ahí por supuesto la foto de rigor. Esta vez costo más que posaran!!




Aprovechamos de mandarle un saludo de feliz cumpleaños a Elmer
Seguimos a Andorra, en la entrada nos desordenamos y nos perdimos, Camarón entró por donde no era.

Después de un rato nos encontramos, pero no era tan grave porque todos más o menos sabíamos donde estaba el hotel, donde habíamos estado 2 días antes. Igual yo me paré en la esquina para indicarles y que no se pasaran.

 Sebastián nuevamente nos dio toda la champaña que quisimos, y de nuevo nos fuimos copeteados a la comida de despedida, ya que al otro día nos separábamos: Migué a Cuenca a su casa, Ojitos, Camarón, la Paty y yo a Barcelona y los Batistes, Cristián, Popeye, Luiggi y
Vampiro a  la Costa Azul, con Vampiro que hacía años que no andaba en moto, de guaripola de la manada.

Migué que estaba chocho con su título de guaripola, hizo entrega oficial del cargo al Vampiro, que yo creo que la pura idea ya lo estresaba.
Fuimos a comer a la pizzería, nadie con muchas ganas de despedidas, las dejamos para el otro día mejor. A la vuelta encontramos botada una motito rosada de Barbie con una rueda mala, le arreglaron la rueda, me subí..

, pero lo que pasó en Andorra, queda en Andorra.