miércoles, 16 de agosto de 2017

En busca del desierto florido, día 2 de La Serena a Copiapó

Amanecimos en Peñuelas con un día precioso y no tan helado
Habría unos 8 o 9 grados que comparados con los 1 o 2 del día anterior, eran casi calor
De hecho yo opté por no usar las capas más gruesas y no andar tan empaquetada
Y estuvo perfect porque en Vallenar ya había sol que calentaba.
Nos levantamos con la idea de salir a las 9 hacia el desierto florido y Copiapó.
Con una cierta desazón nos despedimos del Paco que volvería a Santiago y no podía acompañarnos el resto de la aventura.
Nos sacamos la foto grupal del tramo 1

Después de las 9 partimos con la idea de tomar desayuno en la Copec a la salida de La Serena.
A esa hora había muy poco tráfico y el día estaba lindo, con el cielo limpio y azul y la temperatura más que agradable.

Camarón invitó el desayuno, porque en la pasada que hizo por el casino la noche anterior, le fue bien.




Las obras viales para hacer más expedito este tramo de la Ruta 5, están casi terminadas y yo creo que va a quedar muy bien, con doble pista en ambos lados y tréboles (orejas,  a decir del experto Spoiler) en lo que antes eran salidas o cruces con ceda el paso.
De ahí en adelante una delicia!
Doble pista todo el rato, lo cual hace que la salida de La Serena y la cuesta Buenos Aires sean puro disfrute.
Y que la pasada por la caleta Hornos haya mejorado mucho el standard de seguridad.


Pasada la cuesta Buenos Aires, y después de una zona con aerogeneradores más bien chica, vino la primera gran sorpresa: la cordillera nevada como en el sur



Mucha gente se había congregado para ver el inusual espectáculo. Nosotros no fuimos menos y paramos para sacarnos la  foto con la cordillera nevada.
Y como siempre que uno hace una parada yendo en moto, cuesta un poco retomar la ruta y algunos además se ponen creativos.

 Camarón pegó un sticker de Cualtaco en una señalética vial que indicaba la bifurcación del camino. Y le dijo a Rudy, que le dice que bueno a todo, que se sentaran en el suelo para hacer una foto.

Listo, hicimos La foto, y cuando quisieron pararse no pudieron jajajajaja!! 

La Sonia ayudó a Rudy y la Marcella fue a ayudar a Camarón a salir de esa postura, sin calcular que era imposible que  ella pudiera hacer el contrapeso para que se levantara. Y Camarón al hacer la fuerza para pararse la tiró hacia él y los dos rodaron por el suelo! jajajajaja que reírnos!
 Y también los turistas de una camioneta estacionados muy cerca de la hilarante escena.






Después de eso seguimos camino con destino a Copiapó, teniendo muy presente que pasado Vallenar es la zona donde las flores en el desierto se dan en todo su esplendor.
Pero ya desde antes era muy impactantes ver los cerros verdes y con unos arbustos bajos, impensables en esta zona desértica y árida. Y además con la montaña nevada como telón de fondo.
También llama la atención una extensa área de paneles fotovoltaicos, seguramente una de muchas en una zona mundialmente conocida por ser especialmente propicia para esa clase de generación de energía eléctrica.

El sol empezó a entibiar un poquito y el trayecto hasta Vallenar fue muy agradable.

Busco mi destino

Llegamos a una bomba a echar bencina y ver si podíamos tomar algo. El bombero me contaba que desde 1982 que no nevaba en Alto del Carmen, y que ahora había caído mucha nieve. Osea el pisco será frappé

La Sonia se compró un café y después que se lo tomó partimos a Copiapó
Camarón pegó un sticker en el lugar que venden café








Y sufrimos la primera decepción si se puede llamar así al hecho de que no estaban las flores como esperábamos y recordábamos las de 20 años atrás.
So unos modestos manchones fucsias, otros blancos y otros lilas, con turistas apiñados sacándose fotos para recordar y compartir estos inusuales fenómenos de la naturaleza.

Por lo mismo, porque los encontramos pencas, no paramos y ciframos todas las esperanzas en el camino de Copiapo a Bahía Inglesa, que seguro estaba florido (o floreado) como lo recordábamos.
La carretera hasta Copiapó esta extraordinaria. En algunos tramos había arreglos y mantenimientos pero como había poco tráfico, los desvíos no alcanzaban  a ser un problema.


Esto podría ser un paisaje del sur


Llegamos a Copiapó y Camaron no vio el hotel Las Pircas donde teníamos reservas, y seguimos en filita hasta el siguiente retorno jajajajaja.
Finalmente dimos con el hotel a las 14:30 aprox.




Rudy con la Sonia cambiaron de hotel porque la Sonia quería estar más cerca de donde vive su nieta y poder pasar la tarde con ella. Así que nosotros nos fuimos al hotel y Rudy volvería después de dejar a la abuelita Sonia como le gusta que le digan, donde su nieta.
La cocina cerraba a las 15, así que llegamos justo para almorzar.
Nos atendieron con una voluntad de oro y yo me comí uno de
los mejores pasteles de jaiva que he probado en la vida.
Rudy llegó al rato y también pudo almorzar.
Pasamos la tarde en el hotel, cada uno en lo suyo. Era muy tarde para ir a cualquier parte como Bahía Inglesa o Diego de  Almagro.
Nos pudimos percatar de que había varios motoristas alojados en el hotel, y también había varias camionetas con las carrocerías con mucho logo de actividades outdoor.



Nos juntamos más tarde para comer algo y planificar el día 3, de Copiapó a La Serena.
La Marcella con la Sonia compartieron el pastel de jaiva y también lo encontraron sensacional.
Decidimos que a las 10 Rudy con la Sonia nos pasarían a buscar para emprender el regreso
Rudy y la Sonia habían dejado sus cosas en mi pieza. Cuando las fueron a buscar para volver a su hotel aprovechamos de sacar una foto grupal al final de un gran día


martes, 15 de agosto de 2017

En busca del desierto florido

Uffff tanto tiempo ha pasado que no andaba en moto!  3 meses y medio para ser exacta. Por angas o por mangas, no pude ir a los poquísimos paseos que hubo este invierno cruel, que claramente se confabuló para aplastar el espíritu cualtaquero.Incluida la catastrófica nevazón y los cortes de luz y las creativas reacciones, desde el Hotel Ritz del inefable alcalde Lavin, hasta las demandas colectivas a Enel, la empresa eléctrica que no pudo gestionar la emergencia, patrocinadas por alcaldes de la mano de Sernac
En este escenario y el síndrome de privación de moto, se venía un finde fantástico de 4 días si hacíamos sándwich el lunes, entre el domingo y el 15 de agosto, feriado católico, parece que inamovible
Rudy, que desde que colgó parcialmente su prodigioso y enguantado índice derecho se ha puesto más participativo, sugirió ir a Copiapo a ver el desierto florido (desierto floreado como le puso el) que este año, producto de la gran cantidad de lluvia caída en la zona, promete ser excepcional, según todos los vaticinios.
Y como lo sugirió, quedó encargado de organizarlo
Y lo organizó!!
Una cosa muy buena fue que sumó el Paco Ossa, recién vuelto al redil, cual hijo pródigo, se ofreció para reservar las cabañas institucionales de Peñuelas, en la IV Región.
Y así quedó cerrado: sábado hasta La Serena, a las cabañas mencionadas, Domingo hasta Copiapó, pasando por la zona entre Vallenar y Copiapó donde ocurre este milagro de la naturaleza, el desierto más árido del mundo, entero florecido.
Lunes de vuelta a La Serena y Martes 15 a Santiago
Hasta el viernes en la noche, antes de partir, llovía a cántaros en Santiago y en gran parte de la zona central, con marejadas y todo
Yo tenía que arreglar el soporte de la maleta de mi moto, y lluvia o no lluvia, tuve que ir el viernes al Garage de Camaron para resolver el problema que era prioritario para poder ir al norte
Aproveche de probar el traje de lluvia que todavía funciona, y volví a mi casa lloviendo pero con el soporte arreglado



Y además había que considerar que partiríamos con 2 grados y que la temperatura a lo más subiría a 8
Los confirmados eran Rudy con la Sonia, Camaron con la Marcella, el flaco Cuthbert, el Paco Ossa y yo
La junta sería en Vilola a las 8:30, con 2º Celsius como ya dije
Yo me abrigué convenientemente y no sentí nada de frío, solo en las manos algo pero nada importante
Yo creo que todos íbamos bien abrigados (hasta Camaron jajajaja)
Con Camaron y la Marcella partimos juntos desde la casa, despues de descongelar las chapas de las maletas y del contacto de mi moto, que con la lluvia del día antes y el frio de la noche amanecieron congeladas. Camarón aplicó sprite light y funcionó perfecto.

 Pasamos a echar bencina y chequear el aire de los neumáticos. Los míos, después de todo ese tiempo estaban en 24 y 28 libras
El flaco llegó a Vilola a dar las explicaciones de que por asuntos de trabajo no podría ir
Y el Paco iría solo hasta La Serena para volver el domingo a Santiago, porque tenía que trabajar el lunes

Rudy iba con una Gopro en el casco con toda la intención de usarla...




Al final salimos de Vilola después de las 9, con el día despejado, con el aire limpio después de la lluvia pero frío
La Marcella quedó encargada de sacar las fotos y lo hizo regio! Tenemos reportera gráfica.
Nos fuimos por la radial disfrutando del aire puro el día prístino.
Íbamos chochos, con ese gozo infantil que da andar en moto con amigos.










Como un anticipo del florecimiento del desierto que íbamos a ver, todo el camino transcurrió entre lomas, potreros y cerros verdes, cubiertos con pastos efímeros de las lluvias recientes. En algunas partes el vapor saliendo de la tierra o la niebla pegada al suelo, propia de la época, otorgaban al paisaje un halo fantasmal y misterioso. Siguió bien helado todo el tiempo, pero sin hacer mella a la indumentaria que llevábamos,hasta que el sol algo empezó a calentar, pero no como para desabrigarse.
Parecía que andábamos paseando por Escocia, verde y húmedo.


Anduvimos medios descoordinados con las recargas de bencina, en realidad el Rudy andaba por cuenta propia
Paramos en LLay LLay para que el echara, nadie sabe porqué no venía lleno.
El viaje siguió exquisito, bien rápido, Camaron y el Paco se pegaron unos piques inenarrables... a 230 dicen, pero de aquí no sale.
Harto control policial en el camino pero menos tráfico del que pensaba que habría.
Nos fuimos por el túnel El Melón que sigue siendo caro pero menos que antes.
El mar en el tramo costero estaba precioso, de un azul intenso, propio de día despejado, en contraste con el verde del entorno.
No me di cuenta como ya habíamos llegado a Los Vilos, donde el resto si echaríamos bencina. 




Como era temprano decidimos saltarnos Huentelauquén, que de seguro estaría lleno, y seguir a almorzar a La Serena
Es impresionante como ha aumentado el número de aerogeneradores en la zona de Canela, ya en la IV región. De improviso, al final de una subida, aparece la enorme estructura, erguida y algo sobrecogedora hasta que aparecen decenas, si no cientos más, en los sectores aledaños. Si el Quijote anduviera por aquí seguro colapsaría el pobre, y en vez de pelear arrancaría a perderse.
El complejo aporta 48 megawatts al sistema, y seguirá creciendo, para cuando se acabe o no se use el petróleo.





Como Rudy no recargó bencina en Los Vilos, empezó a quedar corto. Teníamos que parar en Socos. Pero cuando llegamos, cuek! una cola como de media cuadra esperando que un camión terminara de descargar. Varios de la cola, prefirieron irse. 

Y Rudito, ahí estaba, en la cola. Y nosotros, afuera, esperando, todo lo que fuera necesario. 
Pero mi amigo se avivó, se coló, y en poco rato ya estaba listo. No creo que haya usado la chiva de que es doctor y que tenía que ir urgente a salvar una vida jajajajaja
La llegada a Coquimbo fue horrorosa.
Un taco gigante que no avanzaba.
Obvio que lo otros se fueron por la berma y por entremedio y yo quedé varada entre los autos y micros. Después de un rato no muy largo, decidí tirarme por la berma también y avanzar un buen trecho hasta que llegue al semáforo causante del embotellamiento.
Más adelante me estaban esperando para seguir hasta Peñuelas. Primero iríamos a almorzar y después a las cabañas. Y así lo hicimos. Fuimos a un restoran donde había que subir un escalón de unos 50 cm o más para estacionar las motos
No había rampa, solo unos troncos cuadrados para aminorar la diferencia de altura y una tabla a modo de rampa. Pero como son (no somos) avezados motoristas, encaramaron las motos incluida la mía y nos fuimos a almorzar. La comida rica pero leeeento  y despelotado
Como sería que sacamos las cuentas tres veces y nunca cuadró





El Paco no cabía en su pellejo de felicidad, por estar participando de un paseo largo, después de 5 años! Celebró con un pisco sour



De ahí nos fuimos a las cabañas al final tomamos dos y nos repartimos 3 y 3
Haber compartido la pieza  con dos camarotes hubiera sido musho.
Las cabañas excelentes y muy cerca del Enjoy



Nos cambiamos ropa, tomamos un tecito, y como habíamos almorzado tarde, decidimos ir caminando al Enjoy, Hotel & Casino a tomar algo.
Camaron alegó pero no mucho por tener que caminar
Nos sentamos en la terraza mirando a la playa u la costanera, picoteamos algunas cosas, nos tomamos unos mojitos, vodka tónicas y lo pasamos realmente bien
Después nos volvimos caminando, Camaron hizo un arito en las máquinas y los otros nos fuimos al tuto
El plan para el día siguiente era salir a las 9 a ver el desierto floreado, y el Paco volverse a Santiago.

Muy entretenido el primer día de en busca del desierto florido.