domingo, 25 de octubre de 2026

Vuelta larga con almuerzo en Cabildo

Han sido varias semanas de locuras climáticas, con aluviones, inundaciones, desborde de quebradas, granizos, tornados y tormentas eléctricas, producto de la presencia del fenómeno llamado El Niño. Los medios han cubierto estos eventos profusamente y los meteorólogos y meteorólogas se han convertido en los rockstar de la televisión abierta, enseñándonos y ayudándonos a comprender los alcances del suceso planetario. Nada alentador por lo demás, en la planificación de paseos en moto, ya que no tendremos primavera ni verano libres de lluvias.

Este fin de semana, después de varios nublados y con lluvia, salió el sol recordándonos que estábamos a fines de Octubre. Pero nadie organizó nada.
El Domingo, que normalmente es el día elegido para ir a Chacabuco, a las 8:30 de la mañana, Mamón puso en el chat que con Pancho irían a Cabildo, para volver por el camino costero.
Era para pensarlo, salir con los R&F, pero respondí que iba, mala pata... tendría que correr no más lo que pudiera, y me tendrían que esperar, fumando un puchito.
Pero no era tan así... Pancho estaba con un neumático muy gastado, esperando el repuesto, así que no podía andar demasiado rápido.
Había que estar a las 10:30 en CoChi, para salir a las 11.
Finalmente solo fuimos los tres, yo creo que por lo intempestivo del anuncio.
El día estaba maravilloso, soleado, luminoso y templado.

En la Copec nos quedamos un rato conversando con un café, y a las 11:15 partimos.
Avanzamos a super buen ritmo, con tráfico bajo, muy agradable, por Los Libertadores, en medio del paisaje primaveral, con los cerros y los campos más verdes que nunca.



En los caminos secundarios, Santa Teresa, Rinconada, San Felipe, mucho más tráfico, seguramente por las actividades domingueras.

Pasado el puente saliendo de Putaendo, nos detuvimos  en un paradero de buses para que el Mamón aliviara necesidades fisiológicas y para fumarse un cigarro.






Seguimos camino por la Cuesta Los Patos, que está impecable. Yo iba muy atenta a la presencia de algún derrumbe, que sería de lo más normal después de todas las lluvias, que han reblandecido el terreno en muchas partes de Chile, pero no fue el caso, y el camino estaba perfecto. Y con poco tráfico.

Eso sí, era impactante ver esos cerros, normalmente áridos, de tierra seca, donde solo salen cactus en algunos sectores, cubiertos de vegetación, con pastos verdes y arbustos de flores amarillas, parecidos a retamos, saliendo de la tierra al lado de los cactus.
En las partes donde habían campos de yuyos, se sentía, además, un olorcito floral.




De Santiago habíamos partido con 22º. En la cuesta el marcador llegó a 28º y en Cabildo tuvimos 26º Un agrado volver a sentir un poco de calor!
Poco antes de llegar a Cabildo, en el plano, vimos una nube muy rara con forma de platillo volador. 




Esto s lo que encontré haciendo la investigación:
La formación especial (el "agujero" con colores): Justo en el centro se observa un cavum (también conocido como fallstreak hole o nube en agujero), que es un claro circular o elíptico que se forma cuando el agua superenfriada de la nube se congela de repente. En este caso particular, dentro o alrededor del agujero se produce un fenómeno óptico conocido como iridiscencia (o nube iridiscente), que genera esos hermosos colores similares a los del arcoíris debido a la difracción de la luz solar a través de diminutos cristales de hielo o gotitas de agua de tamaño uniforme.

Llegamos al Restorán Alicahue. Estacionamos las motos en un espacio reservado a la funeraria, confiando  que no habría movimiento en ese rato.
El almuerzo, es predecible y siempre salva. 
Al principio había un cantante medio estridente, con micrófono y amplificador, que hacía imposible cualquier conversación. Por suerte se fue pronto.
Después llegó otro, que cantaba mas bajito, sin amplificador, y cumplía la función  de ser música  de fondo, y si se podía conversar.
Después de almuerzo salimos a las mesitas en la vereda, muy europeas jajajaja.
Ni supe cuando Pancho pagó los 3 almuerzos! Y los helados. Me enteré cuando me paré de la mesa y les dije que iba a pagar. Gracias Pancho!!
Nos quedamos mucho rato ahí, hablando de lo humano y de lo divino... mentira jajajaja pelando a destajo!!  
Les recomiendo a los cualtaqueros ir a los paseos para no ser objeto de sabrosos cuentos y anécdotas enriquecidas con el recuerdo de cada contertulio.
Como a las 16:30 partimos de vuelta. Yo estaba un poco urgida, como siempre no más, de que no se nos hiciera tarde y llegar de noche. 
La vuelta por el camino costero era larga. 229 Km y 3 1/2  horas. 
Nos fuimos hacia La Ligua, cruzamos la 5 Norte, y llegamos a Papudo que estaba lleno, casi como en verano. 
Me fijé en el restorán Donde Pablo al  que hemos ido con alguna frecuencia, y el estacionamiento, que es una especie de bosque, es una laguna. Creo que tomará tiempo que toda esa agua se absorba en la tierra.
El paisaje marítimo estaba muy bonito.


Seguimos hacia Zapallar y Cachagua por el camino costero, muy agradable, a ratos con un poco mas de tráfico, imposible de adelantar.
Paramos un rato al frente de Costa Cachagua y decidimos saltarnos la autopista nueva y seguir camino a Puchuncaví para acceder a la cuesta Nogales que por fin esta terminada y quedó estupenda.





En la 5 Norte había más tráfico, asi que entre eso y el neumático de Pancho, mantuvimos una velocidad más que prudente... hasta que nos metimos en un taco incomprensible, primero bajando la velocidad y luego aplicando berma mientras los demás vehículos casi no avanzaban.
A Pancho se le ocurrió salirnos a una especie de caletera en Ocoa, lo cual nos permitió avanzar varios Km, en paralelo  al atasco en la autopista. Volvimos a la Ruta 5 casi al principio del taco. 
Se trataba de un accidente importante con ambulancias y dos autos destrozados, por lo que quedaba solo una pista para circular.
Osea zafamos!! Yo ya me veía atrapada como cuando nos quedamos en el Túnel La Grupa de vuelta a Santiago desde Petorca.
Pero no. 
Después de eso pasamos a la Copec Wirito a cargar bencina, sin café, sin conversa, sin despedida  ni foto grupal. No había tiempo que perder!
Estábamos a 90 Km De Santiago, y por algún motivo, Pancho decidió meterle chala y nos trajo de vuelta a 150 más o menos. Y cuando digo más o menos es exactamente eso: más y también menos. El punto es que no sé como, en 45 minutos estaba en mi casa, con luz!
Qué buen paseo!! como para repetirlo.
Gracias Pancho y Mamón!!
PD Como foto grupal voy a poner una que es una especie de récord. Una foto en que todos salgan pésimo es una rareza. Así que por eso la elegí como la foto del final jajajaja.
Hasta la próxima
LA FOTO PA MALA!!! 😂








3 comentarios:

  1. 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻

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  2. Gran relato Ana María como siempre

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  3. Muy buen paseo la pin pon una crack en su moto muy buen manejo

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