lunes, 7 de mayo de 2018

En moto a Foz de Iguazú. Capítulo 3, Rosario

Hoy no era necesario madrugar. Gracias a Dios!!
Asi que tomamos desayuno con toda calma a las 9:30.
Como siempre, el café y las facturas no defraudaron.
La idea era turistear por Rosario, salir a pie en la mañana y eventualmente ir en moto al monumento a la bandera que, en realidad es un conjunto de construcciones una arquitectura muy singular, de grandes volúmenes como bloques, que recuerdan la arquitectura alemana del tercer reich.
La torre tiene 70 metros con un mirador en la cima, y se emplaza donde el General Belgrano enarboló la bandera argentina por primera vez a orillas del Paraná.
Las fotos son de la web



Cerca de las 11 salimos a recorrer las calles de Rosario en dirección al río Paraná, que nos acompañaría hasta Foz, y que funciona como un gran eje articulador de las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires, con una longitud total de 3940 Km. considerando el cauce brasileño y paraguayo.El día precioso, puro sol y calorcito.
Resultó irresistible hacer una foto tipo Abbey Road en el paso cebra del cruce peatonal en la primera intersección de calles grandes. La Marcella realmente se esmeró por captar el momento. 























 



 




 


En contraste con eso, había un rasta, no sé si  hippie, paciente psiquiátrico, vagabundo, o todas las anteriores, tumbado en la vereda apoyado en un árbol. La Marcella lo fotografió como la cosa más natural del mundo.

Pasamos por el frente de varios cafés y los Chanchis no pararon! Punto para ellos.

Llegamos a la costanera, donde se aprecia lo imponente del río Paraná. Hermoso.
Caminamos un rato y fuimos sacando fotos en el trayecto.








Luego fuimos a una terraza de un restorán a tomarnos una bebida o un café.
No pudimos porque era la hora en que ya no servían café y era muy temprano para almorzar.


Medios frustrados seguimos por la sombra de unos árboles de follaje frondoso.
Los Chanchis y Gasparín cruzaron a un café.
El resto preferíamos algo al aire libre como para una cerveza.



Un poco más allá encontramos lo que queríamos, una mesa al aire libre, cerca del río y unas cervezas heladitas.
Vetu se pidió una limonada. Le trajeron un jarro de más de litro! pero se veía bien.
El rato pasó volando entre talla y talla, anécdotas y recuerdos. Ahí la Antonieta fue bautizada como Rosita. No podría aquí entrar en detalles del origen del apodo jajajajajaja, pero es por el olor a rosas de cementerio.
La Marcella grababa videos en 360° y dos veces se le cayó el teléfono al final de la vuelta, casi se le cae dentro de la cerveza. Eso hizo que los videos quedaran muy divertidos.







Al rato llegaron los Chanchis y Gasparín, que no sabían que estábamos ahi, pero como que lo intuyeron.
Si mal no recuerdo, pedimos otra ronda de cervezas y seguimos ahí un buen rato.
No sé que le dió a Vampiro por ir al segundo piso, a una especie de cornisa, puede haber ido al baño o a sacar una foto desde la altura, pero parecía que iba a volar. 
La cosa es que lo poseyó el espíritu de Cerati y se puso en una pose digna del legendario ídolo rockero.


Justo al frente había un restorán que nos tincó y ya era hora de almorzar.
Nos instalamos en una mesa larga, con vista al río. La comida más que decente, sin ser extraordinaria.


 




Después de almuerzo nos separamos. Los Vetus, los Chanchis y Vampiro con la recién bautizada Rosita se fueron a caminar en dirección al monumento a la bandera.
Con Gasparín, la Carla, la Marcella y Camarón, nos fuimos hacia el hotel.
En el camino paramos en una heladería y nos sentamos a disfrutar de helados artesanales que estaban buenísimos.


Seguimos camino al hotel y pudimos reposar un rato.
Los caminantes volvieron un poco frustrados porque el monumento está en restauración, con los accesos cerrados y no se veía mayor cosa.
Pero aprovecharon el final de la tarde para refrescarse en la piscina.


A las 20:30 nos juntamos en el lobby para ir a comer algo.
Entramos a un restorán cerca del hotel, donde los comensales seguían con la devoción de los feligreses, en pantallas gigantes el partido de Rosario Central vs Huracán.
Nosotros, desde nuestra mesa gritábamos los goles de Rosario. Por suerte ganaron 3 a 2.
El local estaba tapizado de camisetas de fútbol del equipo local y de algúnos ídolos parece.
Pedazo de pantalla





Lo pasamos muy bien.
Fue un día relajado de turistas normales, con poleras y chalas y no pantalones con protecciones y botas de moto.

1 comentario:

  1. Esas fotos de la piscina son de Concordia. La piscina en Rosario estaba colapsada.

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