domingo, 5 de agosto de 2018

En moto a Foz de Iguazú. Capítulo 15 Fin de viaje, de Mendoza a Santiago 24 de Febrero 2018

Para alargar las últimas horitas de este viaje-vacaciones, habíamos pensado almorzar en Mendoza y salir después de almuerzo, para cruzar la aduana en la tarde, horario en que el flujo de turistas baja ostensiblemente.
Pero Pedro mandó un whatsapp temprano, alertando sobre lluvia en Uspallata y el Paso Los Libertadores a partir de las 4.
El y la Stella estaban curados de espanto con la lluvia del día anterior, por lo que tratarían de irse antes y salir a las 10 del hotel.
Gasparín con la Carla había partido a las 9 hacia Malargüe y de ahí a Concepción.

Todos nos sumamos a la voz de alerta, y nos apuramos con la levantada y el desayuno.
Como pude organicé el equipaje a la velocidad del rayo, me duché me vestí y en media hora estaba lista. Un record! lo que hace la adrenalina. Pero no encontraba los papeles de migración. Porca miseria! Bien desesperada estaba. Pero al final aparecieron, estaban donde tenían que estar, y con el apuro no los encontraba.
Bajé a tomar desayuno y eso era otro caos. El desayuno menos que básico, auto servicio, no había mesa disponible ni cucharas para revolver el café. Malísimo.


No sé cómo al final pudimos salir en dos grupos a las 10:30. casi sin apuro.
Ojitos y Vetu se fueron antes.

El plan era echar bencina en la última bomba antes de salir a la Ruta 7 rumbo a Chile. Con eso llegábamos a Santiago en teoría.
Más atrás íbamos Camarón, Vampiro y yo. No habíamos partido cuando Camarón ya se había disparado solo con su navegador georreferenciado que trae en su cerebro.

Con Vampiro nos fuimos guiados por el Maps.me. Yo creo que nos dimos unas vueltas demás, que no eran necesarias.
Nos encontramos en la bomba que estaba bien llena pero al menos sin fila única.
Les gusta hacer cola a los argentinos!!




Llenamos y partimos. Con Vampiro íbamos más o menos rápido. Camarón atrás haciendo tiempo...
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El camino con tráfico intermedio pero adelantable.
Los nubarre¿ones no dejaban de inquietar... La cordillera no se veía detrás de ellos.
Las Viñas de Mendoza





El lago Potrerillos precioso y parece que con más agua.










La llegada a Uspallata es de postal. El contraste del cielo casi calipso con los árboles y los cerros. Es bello.
Las nubes que veíamos a la salida de Mendoza se habían disipado casi por completo, lo cual era una muy buena noticia.






Seguimos sin parar en Uspallata con  la mayor parte del camino despejada, casi sin autos, y con muy buena temperatura. Exquisito.











Llegamos a la aduana como a las 12,  al final del choclón que pasaría ese día a Chile.
Nos tocó esperar un buen poco. 












Despues que teníamos el trámite de inmigración hecho, Camarón hizo un chamullo con la gente del SAG y nos saltamos varios autos no sin el reclamo de una argentina que lo encontró arbitrario e injusto.

A la salida sacamos la foto de fin de viaje, y acordamos ir a Chacabuco a comer empanadas, ya que estábamos con el desayuno peliento de Mendoza.
Todos podíamos menos Ojitos que tenía un compromiso familiar.
Nos sacamos un poco de ropa, ya que había subido la temperatura.





La bajada de Portillo muy buena! Pegados con el Vampiro.
Muy buen trayecto de fin de viaje!!


















En Chacabuco nos instalamos y llegó Ojitos que había cambiado de planes. 
Esas empanadas tuvieron un sabor especial, de despedida finalmente después de 15 días de convivencia extrema, y de empezar a pensar en el próximo destino.





Más tarde supimos que Gasparín y la Carla ya habían pasado Malargüe y seguían viaje a Concepción.


Gracias a todos por la buena onda, a la Antonieta y la Carla por su rápida adaptación, a la Marcella y la Veti por darse la pega de sacar tan buenas fotos! y a todos los que nos siguieron en el whatsapp, día a día.
Fue un viaje precioso, superó con creces mis expectativas, y que ahora que lo he repasado en detalle haciendo el blog, he vuelto  a vivirlo y a apreciar cada experiencia que trajo cada día.



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